MotoGP Tailandia 2023: «Me guardé ese milímetro de neumático para tirar en la última vuelta como en los entrenamientos»

Jorge Martín ha culminado un fin de semana perfecto en Tailandia para reducir a más de la mitad la ventaja de Bagnaia en la carrera por el título a falta de tres Grandes Premios. Aunque también le ha llegado una mala noticia.

30 de octubre de 2023.

Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto / Fotos: Dorna Sports.

Jorge Martín ha confesado que su victoria en el Gran Premio de Tailandia ha sido la mejor de su vida en MotoGP. Y no se equivoca.

Después de los desastres de las dos semanas anteriores, con una caída en Indonesia y una valiente pero incorrecta elección de neumáticos en Australia, Martín rodó toda la carrera en Tailandia bajo una enorme presión: no podía permitirse más errores y al mismo tiempo tuvo a un Brad Binder de lo más motivado pisándole los talones durante la mayor parte de la carrera, con su rival por el título Pecco Bagnaia intentándolo también durante las últimas vueltas.

Muchos pilotos se habrían derrumbado ante semejante presión y dicho adiós al campeonato, pero el español de 25 años mantuvo la compostura para ganar su cuarto GP del año con una carrera súper agresiva y extraordinariamente estratégica. Durante todo el fin de semana Martín se mostró en modo guerrero, logrando la pole position, la victoria al sprint del sábado y también en la carrera principal del domingo, reduciendo la ventaja del líder y compañero de marca de 27 a 13 puntos. Ya lo dijo en Indonesia: «Espero que Pecco tenga miedo…».

Sin embargo, el domingo logró su objetivo por los pelos. El resultado fue el cuarto podio más ajustado de las 75 temporadas disputadas hasta ahora en la clase reina, demostrando que las carreras en las que se deben gestionar los neumáticos suelen ser las mejores, especialmente cuando hay un piloto con todo por ganar y otros dos con un campeonato del mundo que perder.

Buriram es la pista más dura para los neumáticos de todo el calendario de MotoGP, así que Martín se encontraba cada vuelta entre la espada y la pared: no podía tirar fuerte para conservar el neumático trasero, como había hecho en Phillip Island, pero tampoco podía dejarse rebasar para no sobrecalentar la goma delantera, algo que reduciría su agarre.

Por lo tanto, cada vuelta era como una partida de ajedrez: aprieta aquí para que no te pasen, pero no apures allá, donde sabes que no te pueden pasar. Frena un poco antes donde no puedan amenazar tu posición y hazlo muy tarde donde corras peligro.

Martín estuvo todo el fin de semana en modo guerrero, y esta vez no cometió errores.

Normalmente, Martín tiene su punto fuerte en la salida de las curvas, no en la entrada de ellas, sacando sus tiempos a base de un certero uso del acelerador y un enorme esfuerzo con la parte superior del cuerpo. Sin embargo, esta vez, justo en el momento necesario, tuvo la confianza que hacía falta para frenar más tarde que nunca. No habría ganado la carrera sin ello.

«Brad y Pecco son los más fuertes en frenada, así que ganarles en una batalla es una sensación increíble y me demuestra que también puedo ser uno de los pilotos más fuertes en frenada», aclaró Jorge tras la carrera.

«También estaba gestionando lo que podía el neumático delantero, por lo que no frenaba súper tarde. Sin embargo, cuando necesitaba frenar fuerte, tenía confianza».

No es de extrañar que las celebraciones resultasen tan efusivas: Martín destrozó de un puñetazo la cúpula de su Ducati tras cruzar línea de meta 0,114 segundos por delante de Binder, mientras que la euforia también invadía el garaje de Pramac. Ya lo necesitaban después de los dos últimos Grandes Premios.

Durante las tres primeras vueltas Martín sacó una ventaja de tres décimas, pero eso iba a ser todo lo que iba a conseguir, sobre todo después de que Binder se hubiera abierto paso hasta la segunda posición en busca del líder de carrera.

En el último cuarto parecía que Martín había abusado de sus neumáticos. Binder se lanzó a por todas y finalmente consiguió pasarle, con Bagnaia justo detrás. ¿Se iba a venir todo debajo de nuevo en el último momento?

Ciertamente, hubo un momento en el que parecía que iba a ser así porque Binder se mantuvo en cabeza durante tres vueltas, pero fue precisamente la KTM la que se quedó sin neumático al final.

«Tardé un par de vueltas en hacer la maniobra, y, cuando bajaba por la recta de atrás, sentí un poco de bamboleo, así que pensé que probablemente ya estaba sobre la base de la goma», explicaba el sudafricano, que no ha ganado una carrera desde 2021 y que admitió haber ido en plan «puerta grande o enfermería » tras el éxito de la selección de su país la noche anterior en la Copa del Mundo de Rugby.

Binder lo dio todo, tirando y aguantando todo el tiempo. Finalmente, se puso en cabeza, pero ya se había quedado sin neumático trasero.

Fue justamente un acelerón de Binder, provocado por el deslizamiento y agarre del neumático trasero, fue lo que estuvo a punto de servir en bandeja el que habría sido el adelantamiento del siglo.

En la penúltima vuelta, Martín, Binder y Bagnaia se alinearon en el último sector, listos para atacar y/o defenderse en la curva 12. Sin embargo, al salir de la curva 11, Binder tuvo un latigazo y tuvo que abrirse, dejando a Bagnaia en el arcén. El campeón del mundo rebasó en ese momento a Binder y luego se puso en paralelo con Martín.

Tuvo suerte de que Martín había elegido una línea interior muy defensiva, así que Pecco pudo volver al asfalto, de lo contrario podía haber habido lío. Para entonces, Martín ya sabía que estaba ahí y solo tuvo que soltar el freno delantero y utilizar todo el espacio en la salida de la curva, de forma Bagnaia no tuvo forma de adelantarle.

«Quizá haya sido uno de los mejores adelantamientos de los últimos años, pero me faltó acabarlo», explicaba después el italiano. «Cuando vas por fuera, es fácil para el que va por dentro soltar un poco los frenos, yo haría lo mismo en esa situación».

En la última vuelta Martín tiró a fondo e imprimió un fuerte ritmo para no dar a sus rivales la oportunidad de volver a atacarle. «Guardé ese milímetro de neumático que me quedaba para tirar en la última vuelta como en los entrenamientos».

Hubo muchos momentos de infarto, el último de ellos en la última vuelta, cuando Binder perdió la delantera en la curva 4 tratando de atacar a Martín.

«Intenté ir un poco más rápido en la curva 4 para llegar a la rueda trasera de Jorge y acercarme por el interior, pero se me bloqueó el tren delantero y acabé medio metro pasado», confesaba Binder.

Exceder los límites de la pista en la última vuelta le hizo perder una posición tras cruzar la meta, regalando a Bagnaia los que podrían terminar siendo cuatro puntos decisivos en la lucha por el título.

Quartararo volvió a hacer una buena carrera, recordando a todos su talento. Su Yamaha, con poca potencia, se veía finalmente favorecida por los neumáticos traseros más duros empleados en Buriram.

Bagnaia tuvo una carrera accidentada, demostrando que salir al final de la segunda línea de parrilla puede comprometer seriamente tus opciones de victoria. Tuvo además un azaroso inicio de carrera que le relegó a la séptima posición.

Lo mismo le había ocurrido durante la carrera al sprint de Indonesia, cuando dijo que ser muy agresivo no era su estilo. Desde entonces parece que le hayan crecido los codos y las rodillas.

En Buriram tuvo varios contactos con distintos pilotos, lo que puede hacer que algunos aficionados (no me puedo creer que vaya a escribir esto) le llamen a partir de ahora «Pecconator».

«La de hoy era una carrera para atacar», dijo. «Sin atacar habría acabado quinto o sexto. Los toques han hecho todo más difícil. La batalla ha sido muy intensa en las diez primeras vueltas, pero cuando he empezado a apretar para recortar distancia con los otros dos pilotos quizá haya abusado del neumático trasero, así que en la última parte de la carrera me ha faltado un poco de tracción, pero estoy muy contento. Solo estoy un poco enfadado por haber perdido tantos puntos en la carrera al sprint», añadía.

Si a Bagnaia le maltrataron en las primeras vueltas del GP, en la carrera al sprint del día anterior Martín podría haber ido más allá todavía. En un momento dado, Pecco se vio relegado a la novena posición, pero al menos acabó séptimo, perdiendo nueve puntos frente a su rival español. Al día siguiente perdió otros cinco, aunque podía haber sido incluso peor si no llega a ser por el tropiezo de Binder en la última vuelta.

En ese momento, otra de las nuevas normas de MotoGP, tan impopulares entre el público, amenazó con perjudicar aún más a Martin.

Una hora después de la carrera, las celebraciones de Pramac se vieron bruscamente interrumpidas por la entrega de una nota de los comisarios de la FIM: Martín había infringido la nueva norma de presión de neumáticos al rodar con la goma delantera por debajo del mínimo legal durante más de media carrera.

Márquez también tuvo un enorme fin de semana, como Quartararo, recordando a todo el mundo el talento que tiene. Con Aleix Espargaró mantuvo una épica batalla.

Era su primera infracción, por lo que solo recibió una advertencia, pero la próxima vez recibirá una penalización de tres segundos, lo que en el futuro podría llegar a costarle puntos más importantes.

Las únicas carreras en las que la presión de los neumáticos ha sido un problema han sido las más calurosas -Indonesia y Tailandia-, en las que los equipos comienzan la carrera con la presión delantera muy baja para evitar que suba demasiado, algo que varía la estructura del neumático reduciendo la superficie de su huella y, por tanto, el agarre.

A todo esto, la próxima carrera va a ser otra de las caldeadas: Sepang, en Malasia. Por lo tanto, el equipo de Martin tendrá que ser muy cuidadoso para no volver a equivocarse. En este aspecto en concreto, todos los pilotos están en la cuerda floja.

En Buriram, Aleix Espargaró se convirtió en el primer piloto de la historia de la categoría reina en ser sancionado por rodar con el neumático delantero por debajo del límite, y es que ya lo había hecho en Mandalika. Recibió una penalización de tres segundos, lo que le hizo caer del quinto al octavo puesto.

El cuarto puesto fue para el piloto de VR46 Marco Bezzecchi, que podría haberse unido al grupo de cabeza si no hubiera fallado en la salida para quedarse atrapado en la jauría que venía detrás. Cuando por fin se escapó estaba demasiado lejos para reducir su diferencia con el trío de cabeza, pero aun así en el intento firmó la vuelta rápida.

El quinto puesto de Fabio Quartararo llegó gracias a su habilidad y a una carcasa más dura del neumático trasero, con menos agarre, pero más resistente al calor y que se emplea en circuitos que tienden a triturar la goma posterior. Estos neumáticos ofrecen menos tracción, por lo que los motores V4 con más potencia no pueden transmitir al suelo tanta como es habitual, algo que dio nuevas posibilidades a la Yamaha y su motor de cuatro cilindros en línea. Por este motivo logró subir al podio en Indonesia y la India, circuitos donde también se utilizan neumáticos traseros más resistentes al calor.

El cuarto puesto de Marc Márquez en la carrera al sprint y el sexto en el GP del domingo a solo cinco segundos del ganador, han servido para recordarnos que su talento y agresividad siguen intactos. Sin duda, una preocupación para los pilotos de Ducati que saben que el año que viene tendrá prácticamente el mismo material que ellos. El sábado Honda confirmó que el seis veces campeón de MotoGP podrá subirse a la Ducati de Gresini inmediatamente después del GP de la Comunitad Valenciana que pone fin a la temporada.

Los tres últimos Grandes Premios nos van a tener en vilo. Vamos a asistir a un duelo directo entre dos pilotos muy diferentes sobre máquinas idénticas. El 28 de noviembre, dos días después del final, echará a andar la no menos esperada temporada de 2024.

Puedes acceder al artículo original en inglés en este enlace.

Foto de apertura: Martín, Binder y Bagnaia en la frenada del viraje final, donde el primero empleó una trazada ceñida al interior y se llegó a sacar la pierna de forma más extravagante que nunca.

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