MotoGP CoTA 2025: «El campeonato puede cambiar en una milésima de segundo»
Marc Márquez parecía haber engañado a todos antes de que comenzara la carrera del domingo, pero terminó echándolo a perder y Pecco Bagnaia se llevó su primera victoria de la temporada.
02 de abril de 2025.
Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto.
Las carreras han consistido desde siempre en una batalla sin tregua posible; hay que neutralizar a tu rival, ligarte a su chica si hace falta, lanzarse puyas en las ruedas de prensa y, a partir de ahora, también memorizar las 374 páginas y 110.000 palabras del reglamento FIM del Campeonato del Mundo de la FIM, una lectura perfecta para quienes padecen insomnio.
Marc Márquez se ha aprendido el reglamento —o casi todo— de memoria porque también puede emplearse como un arma. Si conoces cada frase —y más importante aún, los vacíos entre ellas—, podrás hacer cosas que a los demás ni se les pasarían por la cabeza.
El ingeniero jefe de Ducati, Gigi Dall’Igna, lee el reglamento técnico de MotoGP con la misma mentalidad.
La carrera de MotoGP en el GP de las Américas estuvo precedida por la lluvia. Cuando los pilotos salieron a dar la vuelta de reconocimiento —con neumáticos de lluvia— se encontraron con que la recta de atrás (que en realidad no es recta, y eso es importante en este caso) estaba peligrosamente mojada.
Por eso, todos salvo unos pocos optaron por comenzar la carrera con neumáticos de lluvia. Sin embargo, durante los preparativos anteriores a la salida, los pilotos empezaron a observar que el asfalto se estaba secando rápidamente.
Video: X DAZN España
A medida que se acercaba el momento de la salida, Márquez susurró unas palabras al jefe de mecánicos Marco Rigamonti (tapándose la boca para que las cámaras de televisión no pudieran leerle los labios), y salió corriendo de la parrilla hacia su garaje como si le fuera la vida en ello. Todo indicaba que iba a por su segunda moto, equipada con neumáticos lisos, con la que daría la vuelta de calentamiento desde el pitlane y tomaría la salida desde el fondo de la parrilla.
Pero en realidad no iba a por su otra moto. Lo audaz de su estrategia iba mucho más allá.
Márquez sabe que —gracias al reglamento actualizado tras el caótico inicio del GP de Argentina 2018, donde fue sancionado por una infracción en la parrilla—, si un número suficiente de pilotos abandona la parrilla, la salida de la carrera se retrasa. Esto le permitiría cambiar a neumáticos lisos para la carrera. También al resto, aunque eso definitivamente tampoco le importaba mucho.
En ese punto se encuentra Marc en este momento. Sabe que está tan presente en la mente de sus rivales que puede montar una jugada como esa… y salirse con la suya. Es algo extraordinario.
«Conozco muy bien el reglamento y sé qué hacer —y cómo estar siempre al límite—», explicaba el piloto más tarde. «Vi que los neumáticos de lluvia ya no eran la estrategia correcta y predije que, al salir yo de la parrilla, más de diez pilotos me seguirían, y entonces pararían la carrera. Y eso fue lo que ocurrió».
Pero no fue esa exactamente la razón por la que se detuvo la prueba. En realidad, la jugada de Márquez también despistó a buena parte del personal en el pitlane, que salió corriendo a por esto, aquello y lo otro, como esperando un reinicio inminente. Así que el director de carrera, Mike Webb, decidió cortar por lo sano.
Al mismo tiempo, los jefes de equipo de los pilotos que habían apostado valientemente por salir con neumáticos lisos estaban furiosos con la decisión: habían tirado los dados… y les habían quitado la jugada de las manos. Y no les faltaba razón.
La mayoría de los otros pilotos simplemente asintieron y sonrieron cuando les contaron el astuto plan de Márquez. «Es un pillo para esas cosas», llegó a decir uno de ellos.
La ironía está en que quizá Márquez no se sepa el reglamento al 100 %, sino sólo al 95 %. Pensaba que, al cambiar de moto antes de la vuelta de calentamiento, tendría que comenzar la carrera desde la última línea de parrilla.
«Estaba convencido de mi estrategia de salir último», explicó. «Si los demás no me seguían, empezaría la carrera desde el fondo e intentaría remontar».
Pero aquí viene un detalle importante dentro de esa norma: si el cambio de moto antes de la salida es para montar neumáticos diferentes, estás obligado a cumplir una penalización de “ride-through” durante la carrera.
Presumiblemente, Márquez no conocía esa parte del reglamento. Aunque, quién sabe… quizá habría ganado la carrera incluso con esa penalización.
Y, en cualquier caso, todo eso ya da igual.
El sábado, en la Sprint, Márquez ya había jugado con el resto de los pilotos, y parecía dispuesto a hacer lo mismo en el Gran Premio del domingo.
La pista estaba seca, sí, pero los pianos no, ya que están pintados y la pintura no deja que el agua se filtre.
Márquez estaba rodando a un ritmo endiablado, batiendo el récord de la pista en la séptima de las 19 vueltas. Al terminar la siguiente ya le sacaba 2,3 segundos a Pecco Bagnaia, que en ese momento había salido vencedor de un primer duelo con Álex Márquez y la Ducati de Gresini.
Comenzó la vuelta 8 como siempre: en el filo de la navaja, pero con una calma absoluta. Se lanzó a la sección de la serpiente de CoTA —una zona que zarandea al piloto de izquierda a derecha varias veces en menos de veinte segundos—, y de repente, ¡al suelo!
Y no cayó por que fuera demasiado rápido, sino todo lo contrario. En ese momento estaba entrando en modo “control de carrera”. Y ese pequeño respiro —aflojar apenas un poco— le hizo abrirse en la curva 3, lo que le dejó mal posicionado para la curva 4.
«Lo he perdido rapidísimo, y he perdido mucho; el tren delantero y muchos puntos» - Marc Márquez
«Cuando la ventaja llegaba a 2,5 segundos, he intentado gestionar», añadía Márquez. «Forcé un poco menos en la curva 3 y luego, en la 4, quizá me subí demasiado al piano. Lo he perdido rapidísimo, puede que estuviera algo mojado. Y he perdido mucho; el tren delantero y muchos puntos».
«Pero las carreras son así. Lo sigo diciendo: el campeonato puede cambiar en una milésima de segundo. Lo positivo es que estoy a solo un punto del líder, y eso es lo más importante», concluía.
Muchos en el paddock pensaban que la primera caída del año de Márquez —un violento highside, seguido de un aterrizaje de cara durante una FP1 pasada por agua— sería suficiente freno para cualquier exceso de confianza que pudiera haberse colado tras su doblete en Tailandia y Argentina.
Sobre todo, después de lo que dijo nada más llegar a COTA: «Intento evitar un exceso de confianza que pueda crear una situación que no nos gustaría».
Puede que el sábado consiguiera contener cualquier exceso de confianza, pero ¿qué hay de la caída del domingo? Bueno, lo cierto es que no parece que fuera así.
Puede que Bagnaia recibiera de regalo su primera victoria de 2025, pero para ganar, primero hay que terminar. Y lo cierto es que, incluso sin el triunfo, ya se le notaba mucho más animado que en Buriram y Termas. Según cuenta, sus problemas se centran en afinar los mapas del freno motor y el equilibrio general de la moto. Paso a paso, está recuperando las sensaciones que tenía el año pasado.
«Es fantástico volver a lo alto del podio después de un periodo tan complicado», confesaba.
Lo cierto es que este es el mejor arranque de temporada de Bagnaia desde que es piloto de MotoGP. Ha sumado más puntos en las tres primeras carreras que nunca antes. Quienes lo descartaban tras los dos primeros fines de semana olvidaban que es un piloto de cocción lenta, que cimenta su confianza paso a paso. Cuando consiga ajustar el freno motor al punto que le permita lanzarse a las curvas con esa velocidad brutal que le caracteriza, estará de vuelta por completo.
Bagnaia sigue tercero en la clasificación general, a 11 puntos del mayor de los Márquez y a 12 del menor, que se ha convertido en el segundo de los hermanos en haber liderado las tres categorías del Mundial.
Fabio Di Giannantonio (VR46 Ducati) logró su primer podio desde 2023 con una actuación impresionante que le llevó al tercer puesto, pese a que su hombro izquierdo lesionado aún no está completamente recuperado.
«Una MotoGP te consume», llegaba a comentar.
Su compañero en el equipo VR46, Franky Morbidelli, terminó bastante más atrás, en una discreta cuarta posición, apenas por delante de un inspirado Jack Miller, que disfrutó de lejos su mejor carrera desde que ha fichado por Pramac Yamaha. De hecho, su quinto puesto fue el primer top cinco de una moto japonesa en MotoGP desde que Fabio Quartararo fue tercero en el GP de Indonesia de 2023.
Luca Marini fue el mejor piloto de Honda con un octavo puesto, a unos segundos de Morbidelli, Miller, Marco Bezzecchi con la Aprilia oficial y Enea Bastianini con la KTM del Tech 3. Sus compañeros de marca al manillar de la RC213V, Johann Zarco y Joan Mir, rodaron algo más cerca de la cabeza… hasta que se fueron al suelo mientras intentaban recuperar en la frenada lo que perdían frente a KTM y Aprilia en la larga recta trasera, maniobras al límite incluidas.
A pesar de todo, Honda sigue segunda en el campeonato de constructores, por delante de KTM, Aprilia y Yamaha. MotoGP nunca deja de evolucionar.
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Foto de apertura: Los campeonatos del mundo no se ganan (ni se pierden) solo por ser rápido en la pista. Márquez en la parrilla de COTA junto a su jefe de mecánicos, Marco Rigamonti (dcha.). Foto: Ducati