MotoGP Assen 2024: Bagnaia, el lobo con piel de cordero que va directo a la triple corona
El campeón en título ha vuelto a conseguir una doble victoria, Ducati se convierte en el primer fabricante en acaparar cinco podios consecutivos y Marc Márquez se ve salpicado de nuevo por la polémica.
02 de julio de 2024.
Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto.
Solo nueve pilotos han ganado una triple corona consecutiva de la clase reina a lo largo de 75 años de carreras en el Campeonato del Mundo de MotoGP: Marc Márquez, Valentino Rossi, Mick Doohan, Wayne Rainey, Kenny Roberts, Giacomo Agostini, Mike Hailwood, John Surtees y Geoff Duke. Ahora Pecco Bagnaia va camino de entrar en este particular olimpo y elevar a diez ese número de semidioses de la velocidad.
El primer piloto de Ducati no lidera el campeonato, ya que sigue a remolque en la clasificación provisional de su compañero de marca Jorge Martín (GP24), pero su actual progresión parece imparable. En Assen ha ganado su tercer GP consecutivo y su segunda carrera al sprint seguida, convirtiéndose en el primer piloto que gana ambas carreras en Grandes Premios consecutivos.
Martín, segundo clasificado, nos confesó en Assen que Bagnaia estaba «en otro planeta», y no se equivocaba. El italiano lideró todas las sesiones (¡nunca antes había liderado la FP1!), ganó las dos carreras y estableció nuevos récords de vuelta rápida y de tiempo total de carrera.
El viernes por la mañana ya trajo malas noticias para sus rivales, ya que en el pasado Bagnaia siempre solía tardar en ponerse la pilas. En las dos últimas temporadas trasteaba con los reglajes el viernes para encontrar la confianza el sábado y trabajar en ganar la carrera el domingo.
En Assen, la victoria de Bagnaia parecía segura desde el viernes por la mañana, al menos para sus rivales.
«El año pasado aquí fui más competitivo, me sentía más capaz de ganar», llegó a confesar Martín, que apenas pudo seguir la estela de Bagnaia tanto en la carrera sprint como en el GP del domingo. «Esta vez no me he visto capaz de ganar en ningún momento del fin de semana».
Martín está siendo mejor piloto este año, es más rápido y cuenta con más experiencia, así que era razonable esperar que se lo pusiera difícil a Bagnaia. De hecho, estuvo cerca en algunos momentos, pero parece que cuanta más presión se pone sobre los hombros del campeón en título, más rápido y eficiente parece volverse. Ya lo dice la canción: “When the going gets tough, the tough get the going”, que viene a significar más o menos: «Cuando seguir se pone duro, los duros siguen»).
A Bagnaia le encanta Assen. Ganó allí su primer GP de Moto3 en 2016 y tiene tatuado el trazado holandés en el brazo derecho, donde otros se tatúan el nombre de su novia. Este sinuoso y exigente trazado le va bien, ya que una de sus mayores virtudes está en la precisión.
Assen no es como los circuitos corrientes. Es como un slalom súper rápido en el que cada curva lleva a la siguiente, casi siempre en cuarta o quinta velocidad. Si te sales unos centímetros de la trazada en una curva, habrás fastidiado las siguientes en el mejor de los casos. En el peor, estarás rodando sobre la grava a más de 160 km/h.
Assen tampoco hace prisioneros. Durante el fin de semana, Aleix Espargaró, Raúl Fernández, Pedro Acosta y Marco Bezzecchi fueron víctima de caídas a más de 160 km/h, mientras que Lorenzo Savadori, el wildcard de Aprilia, cayó a velocidad ligeramente inferior sufriendo por contra lesiones que le dejarán en el dique seco durante un mes.
Fernández llegó a cuestionar la seguridad de la pista, simplemente por las altas velocidades que se han visto incrementadas por las mejoras en la carga aerodinámica y los neumáticos. El GP de Holanda de este año fue treinta segundos más rápido que el del año pasado, lo que supone una mejora de 1,3 segundos por vuelta.
Esta es la realidad de las carreras de motos: los circuitos que dan miedo también son los que más entusiasman a los pilotos, y por eso a Bagnaia le gusta tanto Assen.
«Me encanta la suavidad de estas curvas rápidas», aseguraba. «Me encanta entrar muy rápido, inclinar y controlar el gas para salir bien. Es una sensación fantástica».
La victoria del domingo fue la tercera consecutiva de Pecco en el GP de Assen. Esto también le sitúa junto a los grandes. El último piloto que logró un triplete semejante en Assen fue el súper campeón de los noventa Mick Doohan, cuya trayectoria estuvo a punto de acabar precisamente en Assen en 1992.
Por darle mayores referencias a los lectores más jóvenes sobre el tipo de piloto que era el australiano, aquel fin de semana Doohan sufrió una grave caída durante los entrenamientos. Se rompió una pierna y los médicos locales estuvieron a punto de amputársela tras realizar una chapucera operación intentando reparar la fractura. Tras su vuelta a la competición, el duro australiano siempre llegaba a Assen más determinado a conseguir la victoria que en ningún otro sitio, ya que quería demostrar a aquellos médicos que, a pesar del desastre que le provocaron (involuntariamente en su opinión, todo sea dicho), no habían conseguido acabar con él.
El nombre de Doohan se sigue pronunciando con admiración y lo mismo ocurre con muchos otros tricampeones de la clase reina, pero, ¿por qué Bagnaia no parece recibir el mismo reconocimiento?
Es una cuestión de carácter, tanto dentro como fuera de la pista. El italiano de 27 años es un joven tranquilo y apacible que pilota de forma tan suave que apenas parece estar esforzándose. Un poco como el mítico «Steady» Eddie Lawson.
No hay derrapadas escabrosas ni sacudidas del tren delantero en la pista, ni fanfarronadas fuera de ella. Tampoco se parece en nada a su mentor, Valentino Rossi, así que es un piloto para aficionados entendidos, no para el tipo de fan al que le atraen los pilotos de carácter más gamberro y desenfadado.
El director de equipo de Pecco, Davide Tardozzi, que se estrenó en este puesto con Ducati ya en los años noventa, lo ve así: «La actitud mental es el punto fuerte de Pecco, es increíble en actitud mental», asegura. «Por desgracia para él, o para la gente, no es un loco. Es un tipo normal».
«Es muy educado porque viene de una familia fantástica y es un tipo inteligente. Creo que ha demostrado lo que demuestran los verdaderos campeones: cuando estás en apuros, tu actitud puede salvarte».
Bagnaia ganó su primer título de MotoGP en 2022 tras remontar 91 puntos de desventaja a Fabio Quartararo. Nadie antes había recuperado semejante diferencia. El año pasado el campeonato volvió a ponerse en duda cuando cayó y fue atropellado en el GP de Cataluña, y el domingo siguiente acabó en el podio de Misano.
«Créeme», añade Tardozzi. «El accidente de Barcelona fue mucho peor de lo que la gente piensa. Tuvo el cuerpo morado durante dos semanas. La gente cree que porque quedó tercero en Misano no tenía ninguna lesión real, pero no era así».
Bagnaia ganó el primer GP de 2024, pero para él la temporada no comenzó realmente hasta la cuarta cita del año en Jerez. Ducati había tenido problemas de chattering en las tres primeras carreras, pero entre COTA y Jerez, los ingenieros hicieron su magia y solucionaron el problema. Desde entonces, Ducati ha acaparado todos los podios de las carreras GP, un logro histórico.
«Me costaba llegar al límite porque no me sentía bien con la moto», añadía Pecco. «Lo que hicimos en Jerez fue un gran cambio. A partir de ese momento empezamos a ser competitivos desde el viernes. El año pasado salíamos siempre desde atrás con cosas importantes todavía que solucionar en la moto».
En Assen le pregunté a Bagnaia si el problema que solucionaron en Jerez fue el chattering, pero no quiso mencionar la palabra.
«No puedo decirlo, realmente no puedo decirlo», respondió. «Trabajamos con los reglajes y entendimos algo que nos había hecho perder algunas carreras».
¿Fue quizá su devastador fin de semana en Assen la respuesta a la noticia surgida tras Mugello de que Márquez le acompañará en el equipo oficial en 2025?
«No, sinceramente no, y no lo digo por decir», aseguraba. «Nuestro trabajo desde Jerez nos está dando muy buenas sensaciones en cada sesión y en cada carrera. Estamos construyendo nuestra forma de entender esta moto. Aparte, después de Mugello trabajé mucho en casa en el aspecto físico y también con la moto en Misano y en Silverstone [se refiere a una Ducati Panigale V4 de circuito]. Esto me hizo comenzar el fin de semana en muy buena forma y marcó la diferencia».
¿Y qué pasa con el escándalo del fichaje de Márquez?
«No me importa», sonreía. «A veces es mejor que la gente no hable de ti. Lo seguí desde casa».
La polémica y los titulares rara vez dejan tranquilo a Márquez. El seis veces campeón de MotoGP rodaba tercero en la carrera del domingo cuando el display de su moto le anunció que iba camino de una penalización por presión de neumáticos demasiado baja, por lo que invitó al cuarto clasificado, Fabio Di Giannantonio, a que le pasara para situarse detrás y calentar su neumático delantero y así elevar la presión de este.
Esta es otra realidad del MotoGP contemporáneo. No solo tienes que pilotar una moto de 300 caballos y 350 km/h yendo de piano a piano por la pista más estrecha del calendario y codo con codo contra tus rivales: también tienes que tener un ojo en el display de tu moto.
El calor de la GP23 de Di Giannantonio elevó la presión de Márquez en 0,1 bar, suficiente para que su display le diera el visto bueno. Sin embargo, a cinco vueltas del final, Enea Bastianini, compañero de equipo de Bagnaia, le adelantó y este tuvo una salida de pista. En ese momento, volvió a bajarle la presión de su neumático delantero. Tras la carrera se le impuso una penalización de 16 segundos por tener 0,1 bar menos durante una vuelta.
Márquez y su equipo argumentaron su caso ante los comisarios. Los datos mostraban claramente que su neumático se había enfriado por la salida de pista, pero no hubo clemencia. La sanción le hizo caer de la cuarta a la décima plaza, completando así su peor fin de semana del año hasta el momento, ya que había tenido una caída en la carrera Sprint. El próximo fin de semana le espera un sitio mejor en su coto privado de caza, Sachsenring.
Di Giannantonio, cuarto, también tuvo problemas con el neumático delantero. Cuando el piloto del VR46 luchaba por la tercera plaza con Márquez y Maverick Viñales en las últimas vueltas, también intentó ponerse detrás de otros pilotos, no porque estuviera por debajo de la presión mínima presión sino porque tenía dificultades para calentar lo suficiente su neumático delantero de compuesto duro, por lo que estuvo a punto de caer en varias ocasiones. Los diez primeros montaron la goma dura, excepto Martín.
La temporada pasada Aprilia y KTM estaban muy cerca de Ducati, pero este año Ducati está más fuerte que nunca. La GP24 es significativamente mejor que la GP23 y, desde que se solucionó el chattering, puede generar máxima tracción con los compuestos de Michelin para 2024, que parecen súper adherentes y duraderos. Hay cuatro GP24 en parrilla y estas cuatro motos han ocupado 11 de los 15 escalones del podio en los últimos cinco Grandes Premios. Las otras cuatro plazas han sido para sus propias GP23.
Además de la habitual ventaja de Ducati en potencia, ¿en qué otros apartados se están quedando atrás Aprilia y KTM?
«Las Ducati pueden girar mucho», dijo Viñales. «Pueden cerrar la trazada y levantar la moto, mientras que yo tengo que hacer una trazada más larga. También cambian de dirección muy rápido. Tenemos que seguir trabajando, seguir intentando dar el siguiente paso, pero parece muy complicado», añadía.
En otras palabras, la Ducati ha pasado de ser la moto que peor giraba de la parrilla de MotoGP a ser la mejor.
KTM nunca estuvo cerca de la lucha en Assen. El debutante de la marca Acosta rodaba séptimo el domingo, a 12 segundos de Bagnaia, hasta que sufrió una fuerte caída en la última vuelta que permitió ascender a Brad Binder, su compañero en la RC16, a la séptima plaza, el mejor resultado del sudafricano desde Jerez el pasado mes de abril.
«No estamos explotando los neumáticos al 100%», confesaba Binder. «Está claro que necesitamos dar un paso adelante».
¿Y qué pasó con Honda y Yamaha? Una vez más, no pareció que estuvieran corriendo la misma carrera.
Puedes acceder al artículo original en inglés en este enlace.
Foto de apertura: Bagnaia es «un tipo normal», según Davide Tardozzi, director del equipo Ducati. Bueno, no tan normal… Foto: Ducati.