Marc Márquez: «Sabía que no podía seguir así».

El seis veces campeón del mundo de MotoGP nos cuenta por qué ha dejado Honda para correr con una Ducati en 2024, por qué la Ducati es la mejor moto de MotoGP y por qué no le desearía sus recientes lesiones ni a su peor enemigo.

16 de enero de 2024.

Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto

¿Por qué Marc Márquez ha renunciado a una lucrativa Honda oficial para correr con una Ducati de segunda mano en un equipo independiente?

El piloto español terminó la primera mitad de la temporada pasada en el mes de junio con siete caídas en los Grandes Premios de Alemania y Holanda al manillar de una escasamente competitiva Honda RC213V. Incluso para Márquez, que siempre ha pilotado al límite, eso era demasiado.

«Después del parón veraniego, me dije a mí mismo: “voy a pilotar con más calma”. Así que empecé a pilotar de forma segura», cuenta el piloto de 30 años. «¡Pero era muy aburrido! Para mí, era una pesadilla ir a un circuito y pilotar de forma fácil, pero luchando por el puesto 15».

«Entonces, me preguntaba a mí mismo si podría hacer un año entero más de esa forma [El contrato de Márquez con Honda expiraba a finales de 2024.] Esa era la cuestión principal. Teniendo en cuenta mi carácter, ¿podría hacer otro año en esas condiciones o dejaría de correr a mitad de temporada?

Los últimos meses de Márquez como piloto de Honda estuvieron marcados por una falta de competitividad inusual en el seis veces campeón del mundo de MotoGP. Foto: Repsol Media.

«En unas carreras pensaba en seguir con Honda. Y en la siguiente… [suspira exasperado] …sabía que no podía seguir así».

«Al final, decidí salir de mi zona de confort porque sentía que debía hacerlo para seguir compitiendo. Honda tiene tiempo para construir una moto mejor, pero los pilotos no tenemos ese tiempo. No quería retirarme y tener la duda de: “y si…”. Así que asumí el riesgo de venir [a Gresini Ducati]. Sin excusas. Yo soy así. Prefiero arriesgarme, aunque no tenga éxito. Tengo que arriesgar y probar».

Aunque nada se puede dar por seguro en las competiciones de motociclismo, Márquez llega a un equipo que compite con la Ducati Desmosedici, por lo que la mayoría de los entendidos no duda que será uno de los aspirantes al título en 2024.

«Sólo hay que analizar la situación, no es difícil», asegura el piloto número uno de Aprilia, Aleix Espargaró. «Mira cuántos pilotos son realmente rápidos con la Ducati: ¡todos! Y Marc es el mejor piloto, así que… ¡Va a ser divertido!».

De hecho, algunos en el pit-lane sabían que Márquez sería rápido con una Ducati antes incluso de que pensara en correr con el equipo Gresini. Durante los entrenamientos de pretemporada en 2023 tuve una charla con el ingeniero de pista británico Frankie Carchedie, que se unió al equipo italiano después de que Suzuki abandonara MotoGP a finales de 2022. Cuando Carchedie examinó los datos de la Ducati, se quedó asombrado por la forma en que la Desmosedici produce su rendimiento.

«Si Marc se sube alguna vez a una de éstas, no le van a ver el pelo», me dijo entonces Carchedie. Irónicamente, Carchedie va a ser ahora el ingeniero de pista de Márquez en el equipo Gresini.

Hay aficionados que dudan de que Márquez siga siendo el mejor, ya que sólo ha ganado tres carreras en las últimas cuatro temporadas. Pero hay razones para pensar en ello.

Marc pilotaba en 2023 una Honda RC213V claramente inferior en rendimiento a las máquinas de la competencia, viéndose a menudo superado por pilotos de inferior palmarés. Foto: Repsol Media.

En la carrera inaugural de 2020, Márquez sufrió una caída y se rompió el tercio superior del húmero derecho (la parte superior del brazo). Le siguieron tres operaciones, placas de titanio, tornillos e injertos óseos; de todo…, pero ninguna de ellas solucionó el problema e incluso se pensó que su trayectoria deportiva podía haber llegado a su fin.

«Fue una etapa muy dura, algo que no le desearías a nadie», dice sobre aquellas idas y venidas del hospital al circuito y viceversa. «Superaba el dolor como podía y mejoraba paso a paso, pero cuando volvía a las carreras estaba la presión de que todo el mundo estaba observando. Y cometía errores porque llevaba mucho tiempo en el sofá. Entonces tenías que ir a ver a los periodistas, que te preguntaban: “¿Por qué has cometido ese error?” Uno de los trabajos que debes hacer como deportista es intentar protegerte de los comentarios que vienen del exterior».

El GP de España de 2020 marcó el comienzo de la peor pesadilla de Marc Márquez, con una lesión que arrastraría durante las tres temporadas siguientes. Foto: Repsol Media.

A mediados de 2022, Márquez pasó por el quirófano por cuarta vez, plenamente consciente de que aquella era su última oportunidad de seguir compitiendo. Los cirujanos le practicaron una surrealista osteotomía humeral, seccionando de nuevo el húmero en dos partes, rotando la inferior 30 grados y volviendo a unir el hueso con una placa.

Eso solucionó sus problemas físicos. Sin embargo, había otra cuestión pendiente. En los últimos años, Ducati ha transformado la clase reina de MotoGP con nuevas tecnologías inspiradas en la Fórmula 1, como la aerodinámica de efecto suelo, los amortiguadores de masa y los mecanismos de altura de la moto. Aprilia y KTM han ido desarrollando monturas similares, mientras que Honda y Yamaha se han quedado atrás. Así, se puede decir que tanto Marc como el también talentoso Fabio Quartararo, piloto de Yamaha, se han enfrentado con motos de MotoGP a lo que, básicamente, eran coches de F1 de dos ruedas.

La primera salida de Márquez sobre una Desmosedici en el test de un día que siguió al GP de Valencia el pasado mes de noviembre, dejó entrever que no ha perdido un ápice de sus habilidades naturales a pesar de sus discretos resultados recientes.

Mediada la jornada en pista aquel día, después de unas 40 vueltas, Marc encabezaba de nuevo la lista de tiempos. Y acabó el día con el cuarto mejor registro a apenas 17 milésimas de segundo del piloto más rápido, con un tiempo solo una fracción de segundo más lento que su mejor vuelta de clasificación sobre la Honda RC213V tres días antes y en condiciones mucho mejores.

Más impresionante aún fue la forma en que hizo aquella vuelta. Pilotando la RC213V, Marc parecía normalmente un toro en una cacharrería, entrando en las curvas como un loco para intentar compensar las deficiencias de la moto. Al manillar de la Ducati casi parecía que iba de crucero.

Su cara decía todavía más. Normalmente, cuando Márquez regresa a su garaje no muestra ninguna emoción, por lo que no es fácil intuir lo que pueda transmitir a sus ingenieros. Esta vez fue distinto, ya que mostró una enorme sonrisa que iluminó su rostro tras su primera salida con la Ducati. Y no era solo una sonrisa para su equipo, sino para cualquiera que le mirase, rivales incluidos.

«¡Esa sonrisa es una mala noticia para la competencia!», exclamó Dani Pedrosa, ex compañero de Márquez en Honda y ahora principal piloto de pruebas de KTM en MotoGP.

Durante sus primeras siete temporadas en MotoGP, de 2013 a 2019, Márquez fue prácticamente imbatible. Ganó el campeonato en seis ocasiones y probablemente también habría ganado el título de 2015 si Honda no se hubiera equivocado con la RC213V de aquel año. Sus mejores recuerdos de aquella época son los más tempranos: en 2013 se convirtió en el piloto más joven en ganar un GP de la categoría reina y en el más joven en ganar el campeonato, mientras que en 2014 se mantuvo invicto en las diez primeras carreras del año.

Durante los mejores años de la trayectoria de Márquez con Honda, el piloto de Cervera salvó innumerables situaciones imposibles al manillar de la RC213V.

«Cuando recibes algo que no esperas, los recuerdos son mejores», asegura. «Aquellos dos primeros años fueron súper bonitos, sobre todo porque teníamos conversaciones en el garaje, como cuando mis chicos me decían: “¿Qué neumático elegimos?” Y yo les respondía: “Montad el que más os guste y ya me encargo yo”. Tenía ese extra y era una gran sensación».

El mejor año de Márquez con Honda fue 2019, cuando ganó 12 de las 19 carreras, acabó segundo en seis y se cayó en la restante por un fallo técnico cuando rodaba primero de forma cómoda. En mi opinión, fue la mejor campaña de la historia en la categoría reina, porque dominar así cuando las motos nunca habían estado tan igualadas fue muy sin duda algo muy especial.

Pero, ¿cómo lo hizo?

«Una de las principales razones fue que empecé la temporada con una motivación extra. ¿Por qué? Porque mi compañero de equipo era Jorge Lorenzo, cinco veces campeón del mundo, y venía de Ducati, donde ganaba carreras. Durante la temporada me sentí cada vez más fuerte. No sé la razón principal, pero mis sensaciones eran muy buenas y la moto de ese año funcionaba muy bien con la aerodinámica y los neumáticos que teníamos entonces. Por supuesto, después todo cambió».

También hay otros dos recuerdos de Honda que destacan para él.

Uno fue conseguir la pole en el GP de las Américas de 2015 en COTA, después de que su moto número uno se averiara a falta de dos minutos para el final de la clasificación. Márquez saltó el muro de boxes, corrió de vuelta a su garaje con su equipamiento al completo, se subió a su segunda moto y fue el más rápido.

También la pole position en el GP de la República Checa de 2019, en Brno. La pista estaba mojada en algunos sectores. Sin embargo, Márquez se llevó la pole con 2,5 segundos de ventaja usando neumáticos lisos mientras la mayoría de sus rivales estaba rodando con gomas de lluvia.

«No entiendo por qué la pista estaba mojada para nosotros y seca para Marc», bromeaba entonces Danilo Petrucci, piloto oficial de Ducati.

El mundo de Márquez se derrumbó finalmente en la primera carrera de 2020, cuando se recuperó de una salida de pista en Jerez que le hizo caer hasta la 16ª posición para remontar hasta la tercera cuando quedaban a pocas vueltas para el final. Entonces tuvo una caída y en ella le golpeó su RC213V, fracturándole el brazo.

En realidad, en aquella carrera parecía un piloto rápido en el grupo de principiantes de un día de tandas en circuito, lo que no debería ser posible en MotoGP. Lo mismo ocurrió en el GP de Argentina de 2018, cuando remontó desde la 19ª posición tras una penalización de ride-through por una infracción en parrilla. Después se abrió paso a trompicones hasta la quinta plaza, provocando en el proceso la caída de su archirrival Valentino Rossi.

«En Jerez fue como en Termas, pero teniendo la experiencia de Termas», recuerda. «En Argentina era mucho más rápido que los demás, pero no tuve paciencia a la hora de adelantar, así que creé algunas situaciones peligrosas y me penalizaron por ello. Cometí errores y aprendí de ellos. Así que Jerez fue algo mejor, ya que fui más paciente e hice algunos adelantamientos buenos, pero desafortunadamente aquello no acabó bien».

En los últimos años de su trayectoria, Marc ha tenido que afrontar numerosos problemas, no sólo físico, sino también de competitividad de su montura, algo que le obligó a meditar sobre su futuro.

¿Qué se siente al correr en el campeonato más importante del motociclismo y comprobar que estás en otra dimensión? Marc busca las palabras adecuadas…

«Te sientes como un superhéroe», ríe. «No, un superhéroe no, pero es bonito y te da una confianza extra, aunque esa confianza se puede usar de forma positiva o lo contrario».

«Por ejemplo, en 2015 tuvimos problemas con la moto. Al entrar en las curvas me costaba mucho lograr la sensación de flotación en la parte trasera porque el freno motor no era consistente. Sin embargo, en aquel momento no acepté que no estaba en condiciones de luchar por la victoria, así que lo intenté demasiado y me caí muchas veces, lo que me hizo perder el campeonato. Hay que controlar ese exceso de confianza».

A pesar de todas las caídas, 196 durante 169 fines de semana de carrera con Honda, Márquez sigue dispuesto a asumir riesgos.

«No puedo correr sin riesgo», sonríe. «A veces intento pilotar sin riesgos, pero incluso durante mis últimas carreras con Honda, cuando no había nada en juego, me esforcé al cien por cien».

«Por supuesto, no me gusta lesionarme, pero es como cuando voy a entrenar motocross con mi ayudante, José [Luis Martínez, ex campeón de España de motocross]. A veces me dice: “Vale, hoy vamos a rodar dos segundos más lentos”. Y yo no puedo porque cuando ruedo dos segundos más lento, tengo caídas estúpidas porque no estoy lo suficientemente concentrado. Necesito rodar al límite».

Por otra parte, el objetivo número uno de Márquez para 2024 no puede ser más sencillo.

«Disfrutar. Todo el mundo tiene grandes expectativas, pero para mí sería un error afrontar este nuevo reto con otro compromiso porque hace dos años que no gano una carrera y sólo he logrado dos podios en las dos últimas temporadas, así que siento que debo estar tranquilo».

Y, sin embargo, está seguro de que volverá a tener una moto competitiva.

«La Aprilia tiene algunos puntos muy fuertes, mientras que la Ducati y la KTM son muy similares en estilos de pilotaje. Sin embargo, si tuviera que apostar por una moto [¡aunque ya lo ha hecho!], diría que la Ducati es mejor porque muchos pilotos con estilos distintos han demostrado ser rápidos con ella».

«La velocidad de paso por curva de las Aprilia es mucho mejor, pero las Ducati frenan y aceleran muy bien, y tienen un motor muy bueno. Por eso les he seguido tanto, porque si te ponías a su rebufo en las rectas no podías adelantar, pero ganabas décimas».

Uno de los momentos más emotivos del pasado GP de la Comunidad Valenciana fue seguramente la despedida de Marc Márquez como piloto de Honda.

De todas formas, existen todavía ciertas incógnitas en torno a la Desmosedici de Gresini que pilotará Márquez. Dispondrá de una GP23, mientras que el vigente campeón Pecco Bagnaia, su compañero de equipo oficial Enea Bastianini y los pilotos del Pramac, Jorge Martín y Franco Morbidelli, pilotarán una GP24.

Esto no tiene por qué significar una desventaja, sobre todo al principio, ya que la GP23 es una moto de rendimiento completamente contrastado, mientras que la GP24 tardará cierto tiempo en lograr una óptima puesta a punto. La gran pregunta es si Márquez dispondrá del más reciente y efectivo dispositivo holeshot de la marca, ya que los jefes de Ducati no han tardado en adelantar que no será así.

Márquez no estaba autorizado a hablar con los medios de comunicación en aquel test de Valencia porque todavía estaba bajo contrato con Honda, pero un espía en el pit-lane consiguió captar algo de lo que habló con Carchedie.

«Puedo confiar en la moto», al parecer, comentó. «Es menos exigente que la Honda, y resulta muy fácil en los cambios de dirección. Ha sido como, ¡buah!».

Los rivales de Márquez deberían estar preocupados, muy preocupados.

Foto de apertura: Marc Márquez durante el día de su estreno con Ducati en el test oficial que siguió la pasado GP de la Comunidad Valenciana. Foto: Dorna.

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