La nueva Yamaha V4 de MotoGP rueda en un test privado en Brno
Tras meses de espera, hemos conseguido las primeras fotos de la nueva Yamaha de MotoGP, diseñada para devolver a la firma de Iwata a sus tiempos de gloria.
4 de julio de 2025.
Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto
Fotos: 247racemedia
La esperada nueva Yamaha V4 de MotoGP por fin ha visto la luz, durante un test privado en Brno, República Checa. Su piloto era el probador de Yamaha, Augusto Fernández, y presenta características habituales en las V4 de MotoGP: es más estrecha en la parte delantera que la actual YZR-M1 de cuatro cilindros en línea (las V4 son más estrechas —dos cilindros de ancho, no cuatro—) y el escape dos en uno de la bancada de cilindros trasera por debajo del asiento.
La mayoría de los elementos aerodinámicos del prototipo derivan en gran medida de la actual M1, con distintos alerones, difusores y abultamientos de efecto suelo.
En Yamaha esperan que esta nueva montura les devuelva el protagonismo en la parrilla de MotoGP, donde las V4 conforman más de sus tres cuartas partes. Las V4 dominan porque generan más potencia y su dinámica de chasis hace que funcionen mejor en situaciones donde varios pilotos luchan en grupo. La única ventaja del motor cuatro en línea es su velocidad de paso por curva, un aspecto que se puede aprovechar en las sesiones clasificatorias, cuando no hay máquinas V4 estorbando alrededor, pero no durante las propias carreras.
Yamaha llevó varias V4 con distintas configuraciones al test, que se llevó a cabo el martes 1 y el miércoles 2 de julio en el trazado de Brno, reasfaltado recientemente para acoger el mes que viene su primer GP desde la temporada 2020.
Fernández y el otro probador recién contratado por Yamaha, Andrea Dovizioso, rodaron el martes, en tanto el miércoles sólo lo hizo Fernández. También estuvieron presentes el martes el piloto oficial de Yamaha, Alex Rins, y Miguel Oliveira, del equipo Pramac, que rodaron con las M1 actuales.
Rins fue el más rápido con 1’53.338, casi tres segundos por debajo del récord de la pista, mientras que la V4 más rápida rodó en 1’56.6. Los tiempos no son relevantes, ya que se trata tan solo de pruebas iniciales de puesta a punto, antes de que el número uno de Yamaha, Fabio Quartararo, se suba por primera vez a la moto.
El nuevo prototipo, todavía sin denominación, no es una M1 con un nuevo motor, sino una moto completamente distinta, ya que los propulsores V4 se integran de forma muy distinta en el chasis, exigiendo un rediseño total.
El director técnico de Yamaha, Max Bartolini, se encuentra al frente de un proyecto que se anunció pocos meses después de su llegada a la marca japonesa, a finales de 2023, procedente de Ducati después de haber sido mano derecha de Gigi Dall’Igna durante una década.
Por tanto, es más que probable que la nueva Yamaha traiga consigo unas directrices básicas próximas a la potentísima Ducati Desmosedici, ganadora de los tres últimos títulos de pilotos de MotoGP y de los últimos cinco de constructores. La Desmosedici encaja tan bien con el reglamento técnico y el suministro actual de neumáticos que sería una locura trabajar en una dirección distinta, especialmente con el nuevo reglamento técnico previsto para 2027.
Honda también estuvo en ese test, quizá probando mejoras importantes en su RC213V, con Luca Marini por primera vez en pista desde su grave caída mientras entrenaba para las 8 Horas de Suzuka.
La gran pregunta ahora es si la V4 de Yamaha participará en el test oficial de MotoGP que se celebrará el 15 de septiembre, justo después del GP de San Marino.
Puedes acceder al artículo original en inglés en este enlace.
Foto de apertura: Augusto Fernández rueda en Brno con la nueva Yamaha V4.