Anthony Gobert: 1975-2024

“The Go Show” tenía más talento que Kevin Schwantz o Freddie Spencer y era un tipo realmente majo, pero fue incapaz de superar sus adicciones.

18 de enero de 2024.

Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto

El ex piloto de Superbike y 500 Anthony Gobert fallecía el miércoles 17 de enero a consecuencia de una enfermedad provocada por su adicción al alcohol y otras drogas.

Durante su trayectoria, Gobert brilló con luz propia. Quizá más que cualquier otro piloto de las últimas décadas, con la excepción de Valentino Rossi. Al igual que el italiano, era como una estrella del rock y sabía cómo entretener al público más allá de sus carreras en la pista. Era muy divertido y disfrutaba emocionando a los aficionados. Por eso le adoraban, de ahí su apodo: «The Go Show».

El australiano de 48 años era quizá el Shane McGowan del motociclismo: inmensamente dotado para lo que hacía y un tipo genial con el que pasar tiempo, pero que estaba condenado al fracaso en la lucha contra su adicción.

Gobert causó sensación siendo un adolescente en el motocross australiano, ganando más de una docena de campeonatos nacionales junior y varios títulos senior de Supercross. Cuando se pasó a las carreras de velocidad, fue rápidamente fichado por el equipo de Superbike de Honda Australia. Tenía sólo 17 años.

El resto del mundo oyó hablar de Goey por primera vez durante la ronda australiana del Mundial de Superbike de 1994, cuando abandonó Honda en la víspera del evento para pasarse a Kawasaki, conseguir la pole position y también su primera victoria en WSBK. Siguieron dos temporadas con el equipo oficial Kawasaki en el mismo campeonato con cinco victorias más para fichar a continuación con el equipo Suzuki de 500 para 1997.

Su jefe de equipo en Suzuki era Stuart Shenton, que había trabajado anteriormente con los campeones del mundo como Freddie Spencer, Wayne Gardner o Kevin Schwantz. Shenton pensaba que Gobert tenía más talento que cualquiera de ellos.

«El tipo con más talento natural era Gobert, pero no se daba cuenta de lo que tenía y no era capaz de sacarle provecho», asegura Shenton.

«Era uno de esos tipos que te dicen: “No cambies nada de la moto, me limitaré a pilotarla”. Entonces ya teníamos telemetría.

«Con él llegamos a ver las temperaturas de frenada más increíbles que se puedan imaginar. Veíamos que frenaba tan fuerte que la suspensión hacía tope y él seguía agarrado a la moto como podía. Así que le dijimos que podíamos poner muelles más duros o un aceite con mayor densidad: “No, tío, no cambies nada”, decía».

«Si hubiera sido capaz de aplicarse y presentarse cada fin de semana limpio y en forma, con la concentración adecuada, no habría tenido límites».

«Siempre supe que la nuestra iba a ser una relación interesante. No le conocía, pero Garry Taylor [director del equipo] y Mistuo Itoh [responsable de competición en Suzuki] fueron a Australia para ficharle. De camino a la firma del contrato, Anthony destrozó su flamante Porsche de 250.000 dólares por saltarse un semáforo en rojo, pero no se inmutó lo más mínimo por ello».

Shenton conoció a Gobert tras el GP de Australia, al final de la temporada de 1996 en Eastern Creek.

«Estábamos recogiendo y un chaval desaliñado con unos cuantos amigos rondaba por la parte trasera del garaje. Ese chico me dijo entonces: “Buenos días Stuart, soy tu nuevo piloto, ¡espero que estés preparado para mí!” Era Anthony Gobert.

«En nuestro primer test con él en Eastern Creek, estábamos esperando para su primer briefing con todos los ingenieros japoneses. Estaban sentados allí, esperando con sus bolígrafos para tomar notas y tener así su primera impresión de la moto. Llegó y dijo: «Bueno, necesito dos cosas: Una jaula en la parte trasera del garaje con una bailarina dentro y que alguien ponga unas cervezas en la nevera”».

«Después de eso, se levantó y se fue. Había seis ingenieros japoneses sentados alrededor de la mesa que no sabían qué hacer, qué decir o incluso qué acababa de pasar. Con su talento debería haber sido campeón del mundo, pero eso nunca llegó a suceder».

La trayectoria de Gobert estuvo llena de increíbles anécdotas, que en su mayoría parecían divertidas en aquel momento, pero su pasión por la vida desenfrenada ya comenzaba a apoderarse de él.

Gobert apareció con una bolsa escondida llena de orina de otra persona.

Garry McCoy, ganador de cinco GG.PP., fue amigo de Goey cuando competían con motos de serie de 250 cc en Australia, e incluso entonces ya era un niño salvaje.

«Era complicado seguirle el ritmo a Goey», recuerda McCoy.

Cuando Gobert se unió a Suzuki, el equipo obviamente quería tenerlo limpio. Durante los test de pretemporada de 1997, el equipo, respaldado por Lucky Strike, le hizo un test de marihuana. Gobert se presentó a la prueba escondiendo una bolsa llena de orina de otra persona. Cuando por fin se analizó su orina, no pasó la prueba.

«Entonces quise despedirle, pero en la fábrica me dijeron que era mi trabajo solucionarlo», cuenta Taylor. «Les dije que había gente mejor que yo para solucionar problemas de drogas, así que lo encerramos y le quitamos el pasaporte».

Taylor conocía al equipo Jaguar de Fórmula 1, que tenía al vidente autoproclamado Uri Geller como mentor de sus pilotos, así que Taylor organizó una sesión para Gobert, acompañado por el ex piloto de GP Stu Avant, a quien Taylor había contratado como tutor de Gobert.

«Fuimos a casa de Uri y le contó a Anthony lo que se puede hacer con la mente», recuerda Avant. «Uri hizo que una cuchara se doblara en la mano de Anthony a cuatro metros de distancia. Era espeluznante lo que podía hacer». Luego entraron en una habitación, donde Uri habló con él sobre cómo rehacer su vida. Cuando nos íbamos, le dije a Anthony: “He alucinado con este tío”, pero Anthony me contestó: “Es un gilipollas”».

Gobert logró prometedores resultados al manillar de la Suzuki RGV500, finalizando entre los diez primeros en cinco ocasiones durante su primera temporada. Sin embargo, no se sometía a los controles antidopaje que solicitaba Suzuki.

«Teníamos una tabacalera como patrocinador y les molestaba mucho que se les asociara con alguien que consumiera drogas», añade Taylor, consciente de la ironía.

«Anthony no ayudó mucho cuando intentamos renovar nuestro contrato con Lucky Strike, así que terminamos separando nuestros caminos».

«Realmente, queríamos trabajar con él. Su equipo se daba cuenta de que era un tipo especial y cuando hablabas con él era un chico realmente agradable. Fue una lástima que se desperdiciara su enorme talento».

Después, Gobert fichó por el equipo Ducati Vance & Hines para disputar el campeonato estadounidense de Superbike. Tuvo algunas carreras buenas, incluida una nueva victoria en WSBK a su paso por Laguna Seca.

«Cuando Anthony llegó a EE.UU. necesitaba un lugar donde quedarse», recuerda su compañero de equipo en Vance & Hines, Ben Bostrom. «Así que le dije: “Tío, quédate con nosotros”. Íbamos al gimnasio, pero él se iba al bar y yo le decía: “Tío, no puedo ir al bar todas las noches”. Era demasiado, así que terminó mudándose. Sin duda, un tipo salvaje».

Gobert no superó los controles antidopaje, lo que le hizo perder la moto de Vance & Hines. Pasó brevemente por el Team Roberts y el equipo MuZ en 500, el Virgin Yamaha en el British Superbike (BSB) y el de Bimota en WSBK, que le dio su última victoria sobre el asfalto mojado de Phillip Island.

Siguieron más carreras americanas, con Yamaha USA, Austin Ducati y Erion Honda, luego volvió a Australia para viajar de nuevo a Europa y disputar los campeonatos nacionales españoles, regresando finalmente a casa para correr con un equipo privado de Superbike.

Ese fue el final de la trayectoria de Gobert. Sin la adrenalina de las carreras, su vida comenzó a ir en declive. En 2008 fue arrestado por dos cargos de robo en Surfers Paradise. En 2019 recibió una paliza de una banda de delincuentes con bates de beisbol que casi le cuesta la vida.

Desde Racer Media quisiéramos transmitir nuestras condolencias a la familia, amigos y seres queridos de Anthony. Descanse en Paz.

Puedes acceder al artículo original en inglés en el siguiente enlace.

cropped-RM.png
Scroll al inicio