MotoGP Silverstone 2024: ¿Quién llevará el número 1 en 2025? ¿Ducati, Aprilia o KTM?
El primer doblete Sprint/GP de Bastianini en Silverstone ha convertido la lucha por el título de 2024 en una pugna a tres bandas con Martín y Bagnaia. Sin embargo, aunque Ducati está más fuerte que nunca, podría terminar perdiendo el número uno de cara a la próxima temporada.
05 de agosto de 2024.
Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto.
Ducati está dominando como nunca la clase reina de MotoGP. La marca de Bolonia ha copado todos los podios desde Jerez y los únicos candidatos en la lucha por el título lo son al manillar de una Desmosedici, pero la pregunta es la siguiente: ¿qué fabricante llevará el número uno el año que viene? ¿Ducati, Aprilia o KTM?
La primera doble victoria de Enea Bastianini ha metido al italiano en la lucha por el título con el líder Jorge Martín y el actual campeón Pecco Bagnaia. El año que viene Bastianini pilotará una KTM, mientras que Martín estará con Aprilia, por lo que, si alguno de los dos se impone a Bagnaia, el número uno no estará el año que viene sobre una Ducati por primera vez desde 2022.
Bastianini, sin ir más lejos, está tan sorprendido por esa posibilidad como el resto de nosotros.
«No entiendo la decisión de Ducati, ya que pierden a dos pilotos como Jorge y yo», confesaba Enea mientras se encogía de hombros tras ganar el domingo en Gran Bretaña, su primer gran resultado en un GP desde Sepang el pasado noviembre.
Por supuesto, Bastianini no es tan regular como Martín y Bagnaia, pero la posibilidad de ganar un título y una prima de siete cifras centrará su atención como nunca; bueno, al menos como cuando luchó por el título de Moto2 en 2020.
«Enea no ha tenido la regularidad necesaria», comentaba Bagnaia, que tuvo una caída en la Sprint del sábado y el domingo terminó tercero después de haber ganado los cuatro grandes premios anteriores. «Pero estas dos victorias le darán mucha motivación para recuperar la regularidad y luchar por el campeonato. Es muy rápido y se maneja muy bien con los neumáticos degradados».
La carrera del domingo, que marcaba el ecuador de la temporada, dijo mucho de los tres aspirantes al título, pero sobre todo puso de relieve el dominio absoluto de la Ducati GP24.
Gracias al gran rendimiento de la última creación de Ducati, el departamento de carreras de la marca ha logrado el récord de acaparar el podio en siete GG.PP. consecutivos.
El secreto de la GP24 no está solo en sus prestaciones, sino en cómo genera el agarre del neumático trasero de Michelin de este año, ya que ninguna de las otras motos (ni siquiera la GP23) está siquiera cerca de extraer semejante rendimiento de forma regular. O no consiguen generar agarre o lo generan en exceso. Como todo en las carreras, solo una delgada línea separa esas dos posibilidades.
Comparemos el resultado de Silverstone de este año con el del año pasado, cuando Aleix Espargaró (Aprilia) se impuso a Bagnaia, y Brad Binder (KTM) completó el podio a solo seis décimas. Espargaró fue el mejor piloto de Aprilia también en esta ocasión, pero acabó sexto, a nueve segundos, con un ritmo medio segundo por vuelta más lento que el del ganador. Al mismo tiempo, Pedro Acosta fue el mejor de KTM, a 16 segundos, rodando ocho décimas más lento que Bastianini. Una enorme diferencia.
«Ha resultado muy frustrante ver cómo me pasaba una Ducati y se iba, y luego otra», confesaba Espargaró, que al quedarse sin agarre trasero en la segunda mitad fue superado por Bastianini, Marc Márquez y Fabio Di Giannantonio. «Me he esforzado al máximo con la electrónica, buscando arriba y abajo en el freno motor y el control de tracción, pero no he podido hacer nada».
Espargaró se hizo con la pole, ya que la RS-GP va muy bien en las rápidas curvas de Silverstone, y terminó tercero en la Sprint por detrás de Bastianini y Martín, lo que hizo pensar que tenía posibilidades en la carrera del domingo. Sin embargo, la GP24 fue incluso más competitiva en modo GP que en modo Sprint. ¿Por qué?
«Con el neumático trasero más blando tienen un límite, porque el trasero empuja al delantero», explicaba Espargaró. «Por eso estamos cerca en la clasificatoria y la Sprint, pero con neumáticos traseros más duros [los que se usan en la carrera principal, que es al doble de vueltas] es muy difícil luchar con ellos».
Los que dudan del potencial de Bastianini en la carrera por el título no han prestado excesiva atención a sus últimos resultados. La victoria del domingo trajo su tercer podio en cuatro carreras y en Alemania acabó cuarto a menos de un segundo del podio.
Bastianini lo ha pasado bastante mal desde que Ducati le eligió en lugar de Martín para el equipo oficial de 2023. Se perdió casi la mitad de las carreras del año pasado por lesión y nunca llegó a adaptarse plenamente a la GP23. Este año, sus resultados se han visto condicionados por las malas clasificatorias. ¡Su primera línea de parrilla en Silverstone fue la primera desde el GP de Portugal en el mes de marzo! Y por muy bueno que sea su ritmo al final de carrera (¡nadie adelanta a más pilotos!) no le sirve de nada a menos que se clasifique regularmente en la parte delantera de la parrilla y pueda hacer unas buenas primeras vueltas.
Igual, tal vez, solo tal vez, puede que Bastianini haya dado un giro de 180 grados a su filosofía.
«Durante las vacaciones de verano estuve pensando mucho en cómo hacer algo más», afirma. «Muchas veces he fallado en mi ataque contra el crono, pero este fin de semana mi enfoque del ataque contra el crono ha sido bueno».
«Esta vez hice mi mejor vuelta de la clasificatoria con mi primer neumático. En todas las demás ocasiones no tuve la oportunidad de hacerlo y con mi segundo neumático muchas veces me encontraba mucho tráfico o había bandera amarilla».
Quizá Bastianini debería seguir apostando por la primera salida de la tanda clasificatoria.
En el paddock de MotoGP, hay quien llama a Bastianini el “Susurrador de Neumáticos”, ya que es muy bueno escuchando a su goma trasera y cuidándola.
«Ahora mis movimientos sobre la moto son más suaves, así que estoy más relajado y puedo ser rápido durante toda la carrera», me contó al final de su temporada de debut en MotoGP en 2021.
Sin embargo, su habilidad para conseguir agarre del neumático trasero a lo largo de toda la carrera no se debe solo a cómo juega con el agarre trasero. También tiene un feeling especial con el neumático delantero que le permite forzarlo para hacer girar la moto, reservando así el trasero para más adelante en la carrera, cuando más lo necesita. Así se explica su demoledor ritmo en las últimas vueltas.
Bagnaia utiliza una técnica similar, la de usar la parte delantera para girar y conseguir una gran velocidad en las curvas, pero no le funcionó en Silverstone porque no tenía el neumático delantero que necesitaba. El neumático duro era demasiado duro para las frías condiciones de la pista (pensó que podría tener una caída si corría con él) y el medio no era lo suficientemente duro. Además, se había caído en la Sprint, lo que le hizo ser más prudente el domingo, sobre todo porque no tenía el agarre delantero necesario.
«El medio delantero era la mejor solución, pero no era el neumático más rápido», aseguraba Bagnaia. «Me costaba mucho frenar. Normalmente, giro la moto con el delantero, pero esta vez no podía hacerlo porque tenía mucho bloqueo y movimiento de la goma».
¿En qué curvas había más problemas con el tren delantero?
«Muchas veces en la 1, la 3, la 6, la 9, la 15 y la 16 se me bloqueaba y perdía el tren delantero», proseguía. «Era complicado parar la moto, por lo que siempre me iba largo, así que tenía que usar el gas para girar la moto, algo que tenía un excesivo efecto y acabó con mi neumático trasero».
Esa es la razón por la que el ritmo de Bagnaia cayó como una piedra en los compases finales de la prueba, estando a punto de ser alcanzado por Márquez. Por su parte, Marc aseguraba que habría podido con el campeón si él mismo no hubiera estado en modo precavido, ya que también se había ido al suelo en la Sprint.
«Quizá hubiera sido posible un podio… u otra caída», dijo sonriendo el seis veces campeón de la clase reina de MotoGP.
El único piloto que utilizó el duro delantero fue Espargaró, aunque comenzó a tener dudas en parrilla cuando cayó una ligera lluvia y bajó la temperatura de la pista.
«En la parrilla tenía mucho miedo», confesaba el piloto de 35 años tras su GP número 329.
De hecho, la goma delantera dura funcionó bien para Espargaró, pero no fue una elección fácil. El delantero de Martín rindió bien mientras perseguía a Bagnaia en la primera mitad de la carrera, ya que el calor le vino bien para mantener una buena temperatura. Sin embargo, poco después de ponerse en cabeza, en la vuelta 12 de las 20, el neumático se enfrió un poco y el agarre se volvió inestable.
«Detrás de Pecco me sentía bien, pero cuando estaba delante me costaba un poco parar la moto», aseguraba Martín, que recuperaba la primera posición en la provisional del campeonato que había perdido tras su caída en el GP de Alemania del mes pasado. «Luego, cuando he visto que Enea se acercaba, he tirado fuerte para mantenerle detrás, pero entonces he cometido ese error».
Lo mismo le ocurría a Márquez en la Sprint: se encontraba a gusto persiguiendo a los pilotos que tenía delante, pero cuando se encontró solo se le enfrió el neumático delantero y perdió el agarre en la frenada.
Bastianini, cuyo estilo de pilotaje se adapta perfectamente al rápido y fluido trazado de Silverstone, se había acercado a Martín después de superar a Bagnaia a siete vueltas del final, recortando décimas al líder en cada vuelta y utilizando el agarre trasero que había conservado para realizar algunas inolvidables derrapadas saliendo de la zona de Woodcote.
Al final, la presión pudo con Martín, que se iba largo en la curva 3 en la penúltima vuelta, cediendo así la primera plaza a su antiguo rival de Moto2 y Moto3.
Martín supo entonces que todo había terminado para él y cruzó meta a 1,9 segundos del ganador. Bagnaia también ondeaba la bandera blanca, cuatro segundos por detrás.
La sexta victoria de Bastianini en la clase reina de MotoGP (cuatro con Ducati Gresini en 2022 y una el pasado año) fue muy especial porque se produjo en la carrera que celebraba 75 temporadas de MotoGP. Los 11 equipos de MotoGP lucieron decoraciones especiales con aire retro y, aunque el esfuerzo del equipo oficial Ducati con un diseño inspirado en su Desmosedici de 2003 quedó un poco flojo, el diseño retro del casco de Bastianini resultó soberbio.
Llevaba una réplica de Mike Hailwood, lo que resultaba especialmente apropiado porque el piloto británico más laureado de todos los tiempos en los Grandes Premios consiguió la primera de sus 76 victorias al manillar de una Ducati Desmo 125 de fábrica en el GP del Ulster de 1959. Hailwood tenía solo 19 años en aquel momento y consiguió la moto porque su acaudalado padre (propietario de un concesionario de motos) accedió a importar las Ducati a Gran Bretaña.
El próximo fin de semana de MotoGP en Red Bull Ring (16-18 de agosto) será, por supuesto, crucial para Bastianini. La técnica de Bagnaia se adapta perfectamente a este circuito de stop&go y Martín logró allí su primera victoria en MotoGP, al tiempo que el mejor resultado de Bastianini en este escenario es una décima posición. Sin embargo, Enea salió desde la pole en 2022 y estuvo con el grupo de cabeza hasta que tuvo que retirarse por problemas de frenos.
Si Bastianini está delante en Austria, la lucha a tres por el campeonato estará servida.
Puedes acceder al artículo original en inglés en este enlace.
Foto de apertura: Bagnaia trataba de escaparse, pero su neumático medio delantero no funcionó, lo que le obligó a sobrecalentar el trasero y le terminó relegando a la tercera posición por detrás de Bastianini (23) y Martín (63).