Lo que MotoGP necesita ahora es “Ride to Survive”

La adquisición de Dorna por Liberty ofrece grandes oportunidades a MotoGP. La más importante es cambiar la forma de decidir el reglamento técnico, además de lanzar una serie de televisión que reproduzca el enorme éxito que ha dado “Drive to Survive” a la F1.

06 de abril de 2024.

Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto

Finalmente ha sucedido: MotoGP ha cambiado de manos. Sin embargo, ¿cambiará algo? Aunque el propietario de la Fórmula 1, Liberty Media, ha adquirido Dorna, al parecer dejará que la empresa española siga gestionando los campeonatos de MotoGP y WorldSBK.

Liberty posee ahora el 86% de Dorna. El 14% restante pertenece a la dirección de la empresa, en su mayoría a la familia Ezpeleta, que ha gestionado el Mundial de MotoGP desde 1992 y seguirá haciéndolo desde su base en España. Esto sugiere que el espectáculo seguirá siendo el de siempre, al menos de momento.

«No pensamos cambiar este deporte», ha afirmado el presidente de Liberty, Greg Maffei. «Nuestro objetivo es abrir MotoGP a un público más amplio».

En la clase reina del Campeonado del Mundo (MotoGP desde 2002) todo se ha hecho con el ánimo de generar beneficios, al menos desde la década de los años ochenta.

Liberty asegura que una de las razones por las que no ve la necesidad de introducir importantes cambios en MotoGP es porque el campeonato se encuentra en una mejor situación que la Fórmula 1 cuando Liberty adquirió el Mundial de automovilismo en 2017.

Entre otros motivos, debido a un mayor nivel de espectáculo en la pista y una saneada financiación de los equipos independientes.

La compañía sostiene que otros objetivos pasan por aumentar la visibilidad de MotoGP y atraer un mayor número de seguidores para este deporte, en gran parte a través de las redes sociales con las que Liberty ha demostrado ser muy hábil en la F1. Y, simplemente para que lo sepamos, ¡no habrá carreras de MotoGP en circuitos urbanos!

Liberty entró poco a poco en la F1, intentando conocer cómo funcionaba todo antes de impulsar unos cambios que han multiplicado por cuatro el valor del campeonato.

Mantuvo al magnate de la F1 Bernie Ecclestone como director ejecutivo para deshizo de él en cuestión de unos meses y establecer un nuevo cuartel general. ¿Podría Liberty hacer lo mismo con la familia Ezpeleta?

Algunos aficionados temen que Liberty convierta MotoGP en un negocio, pero lo cierto es que en la clase reina del Campeonado del Mundo (MotoGP desde 2002) todo se ha hecho con el ánimo de generar beneficios, al menos desde la década de los años ochenta.

A otros aficionados les preocupa que Liberty convierta las carreras de MotoGP en aburridas procesiones al estilo de lo que se ve en la F1. Bueno, de hecho, la F1 lleva décadas sin ofrecer un verdadero espectáculo.

MotoGP puede mejorar. Y Liberty puede ser quien lo haga posible.

Cuando la empresa con base en el estado de Colorado compró la F1, quiso introducir cambios al más alto nivel. Esta es un área clave en la que Liberty podría mejorar MotoGP si tenemos en cuenta la revisión del reglamento técnico prevista para 2027.

MotoGP sigue produciendo carreras reñidas, pero es cierto que se producen menos adelantamientos debido a las recientes innovaciones técnicas. Esto tiene que cambiar.

A la mayoría de los aficionados a MotoGP no les gusta el rumbo en el apartado técnico que ha tomado la clase reina en los últimos años, destacando especialmente la aerodinámica de efecto suelo, los dispositivos de altura de pilotaje y otras nuevas tecnologías que han hecho más difíciles los adelantamientos, provocando que las carreras hayan terminado siendo menos emocionantes.

Lo cierto es que esto no es culpa de Dorna. El problema consiste, en esencia, en que los fabricantes deciden el reglamento técnico de MotoGP mediante una ridícula norma que exige que las marcas acuerden el reglamento por unanimidad.

De esta forma, las personas que dirigen el espectáculo no tienen ningún control real sobre el aspecto más importante de un deporte tan técnico como es el motociclismo: el reglamento.

Cuando los amortiguadores de masa y los reguladores de altura llegaron a la F1 hace unos años, los responsables del campeonato los prohibieron rápidamente.

Estas prohibiciones son imposibles en MotoGP debido al actual sistema de toma de decisiones. Eso tiene que cambiar.

El motociclismo se sustenta sobre dos pilares fundamentales: la tecnología y el espectáculo. Ambos son prácticamente igual de importantes. Sin embargo, hoy en día el espectáculo debería estar por delante.

La mayor ventaja del motociclismo en el mundo del motor es que resulta mucho más emocionante de observar que las carreras de coches.

Por lo tanto, es esencial que el reglamento se redacte para que siga siendo así, en lugar de para satisfacer las expectativas de los ingenieros.

Esto no significa que no deba dar importancia a la ingeniería. Significa lo contrario, porque, si no hay espectáculo, habrá menos aficionados. Y si hay menos aficionados, habrá menos dinero para ingeniería.

Lo único que tiene que cambiar es que los responsables puedan controlar el desarrollo tecnológico para que las carreras sigan siendo emocionantes.

Eso es lo que tiene que cambiar en 2027: en primer lugar, la forma de decidir el reglamento técnico y, en segundo lugar, el propio reglamento técnico.

Sería positivo introducir una importante reducción de la carga aerodinámica y prohibir la aerodinámica de efecto suelo, así como los distintos dispositivos de altura de pilotaje y el llamado holeshot.

Los aficionados quieren ver a los pilotos luchando con sus máquinas, no pilotando motos que se pegan al asfalto como los coches de F1.

Y quieren ver adelantamientos, lo que implica que los pilotos utilicen los rebufos para facilitarlos, en lugar de tener que evitar las enormes estelas de las máquinas actuales que tan a menudo impiden, precisamente, los mismos adelantamientos.

La serie documental “Drive to Survive” de la F1, ahora en su sexta temporada, ha tenido un enorme efecto en el crecimiento del campeonato.

MotoGP sigue dando carreras muy igualadas, con la mayoría de las victorias logradas por menos de un segundo, pero lo cierto es que se dan muchas menos batallas que antes.

En la última carrera del GP de Portugal no hubo ni un solo adelantamiento entre los tres primeros después de la primera vuelta y el GP de Qatar que abrió la temporada estuvo liderado por el mismo piloto desde la cuarta curva de la primera vuelta hasta la bandera a cuadros.

Lamentablemente, no se puede hacer nada hasta 2027, a menos que Liberty mueva ficha. Mientras tanto, la empresa tiene que empezar a trabajar en algo menos complicado, pero igual de importante.

Un año después de que Liberty comprara la F1, se llegó a un acuerdo con Netflix para rodar la primera temporada de “Drive to Survive” (Conduce para sobrevivir), que cubrió la temporada 2018 de F1 y se estrenó a principios de 2019.

“Drive to Survive” atrajo nuevo público a la F1, entre otros motivos porque está magníficamente concebida y dirigida para crear historias humanas en torno a las carreras.

Cada episodio tiene su propio desenlace. Este éxito contrasta con los esfuerzos de MotoGP por replicar DTS con “MotoGP Unlimited” y “There Can Only Be One”, que son más bien como programas resumen.

Esto está bien para los fans que ya existen y que están encantados de ver cualquier cosa sobre MotoGP, pero no va a atraer a nuevos fans que demandan historias y personajes que les atraigan.

Por lo tanto, este debería ser el primer trabajo de Liberty: poner al equipo de DTS a trabajar en una serie en plan “Ride to Survive” (Pilota para sobrevivir).

Una hipotética serie sobre MotoGP sería mejor incluso que la serie sobre F1. ¿Por qué? Porque mientras las carreras de F1 no potencian el dramatismo de DTS, las de MotoGP ciertamente sí lo harían.

Así que es fácil concluir que este tipo de espectáculo debería impulsar MotoGP aún más de lo que impulsó la F1.

Por supuesto, el acuerdo Liberty no está cerrado al 100%, ya que tendrá que ser revisado por los organismos antimonopolio.

Cuando CVC Capital Partners compró la F1 en 2005 para añadirla a la propiedad de MotoGP que ya ostentaba, se le dijo que poseer los dos campeonatos de motor más importantes del mundo suponía un monopolio, por lo que tenía que vender uno u otro. Finalmente, vendió MotoGP a Bridgepoint, que es la compañía que ahora se lo ha vendido a Liberty.

Liberty, por su parte, se muestra confiada en superar los obstáculos regulatorios, porque, según ellos mismos, «el panorama de los medios de comunicación ha cambiado mucho en los últimos 20 años».

Puedes acceder al artículo original en inglés en este enlace.

Foto de apertura: Bridgepoint, empresa británica de capital riesgo, ha vendido MotoGP y Dorna a Liberty Media, empresa estadounidense de medios de comunicación.

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