¿La próxima revolución tecnológica de MotoGP? ¡Sensores en los pilotos!

El piloto representa aproximadamente un tercio de la masa total de una máquina de MotoGP. Los ingenieros cuentan con montones de datos sobre la moto, pero necesitan saber en qué zona está sentado el piloto y lo que está haciendo en cada momento.

19 de febrero de 2024.

Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto

La clase reina de MotoGP se está llenando de tecnologías que muchos de nosotros no entendemos.

Por ejemplo, la aerodinámica es una ciencia enormemente complicada y a menudo contraintuitiva. Cuando observamos un nuevo accesorio aerodinámico, a menudo suponemos que tiene un objetivo, pero en realidad tiene otro.

Y luego están la inteligencia artificial, el aprendizaje automático, las redes neuronales, el aprendizaje geométrico profundo y las demás ciencias informáticas que nos dejarían perplejos.

Todas estas ciencias ya desempeñan un importante papel en el pitlane de MotoGP, tanto si las entiendes como si no es así.

Sin embargo, hay un factor en la carrera tecnológica de MotoGP que se ha ignorado, a pesar de su enorme importancia.

El piloto de MotoGP es en realidad un lastre móvil que cambia constantemente de posición.

Una moto de MotoGP lista para competir pesa unos 160 kilos, mientras que su piloto, vestido de batalla, pesa unos 75 kilos. Por lo tanto, el piloto representa un tercio de esa masa sobre ruedas que recorre el circuito.

Las máquinas actuales registran datos a través de unos 500 canales que proporcionan información del motor, el chasis, la ECU y otros apartados, además de varios cientos de canales de cálculo que realizan operaciones matemáticas a partir de otros múltiples canales, de modo que, por ejemplo, se pueden utilizar los datos del amortiguador trasero para averiguar qué está pasando en el eje posterior.

Esto nos podría hacer pensar que los ingenieros saben el 100% de lo que ocurre en sus motos, ¿verdad?

Pues no, porque los pilotos de motociclismo no van atados a su máquina como sí ocurre en el caso de los pilotos de coches. El piloto de MotoGP es en realidad un lastre móvil que cambia constantemente de posición para que la moto funcione mejor en las frenadas, aceleraciones y curvas. De hecho, el piloto apenas permanece quieto.

Esta es la información vital que los ingenieros desconocen: ¿dónde está el piloto cuando carga el neumático delantero o el trasero? ¿Dónde está cuando se descuelga, intentando hacer girar la moto más rápido? ¿Cuánta fuerza está ejerciendo sobre el manillar izquierdo cuando entra en una horquilla de derecha? ¿Y cuánta carga está ejerciendo sobre el reposapiés izquierdo para reducir la inclinación de las ruedas al salir de esa misma horquilla?

La Ducati de Jorge Martín está acariciando el ápice del viraje, pero su cabeza está a unos dos metros de la zona de contacto del neumático. Medir con precisión la posición del piloto sería de gran ayuda para los ingenieros. Foto: Pramac Ducati.

El registro de estos datos daría a los ingenieros una idea mucho más clara de lo que está pasando y por qué está pasando. Les permitiría crear modelos informáticos mucho mejores y simulaciones más precisas. En algunos programas de desarrollo de motos de calle ya se utilizan sensores similares, así que nadie tiene dudas sobre su utilidad.

«Si pretendes modelar cada apartado para entenderlo completamente, tienes que conocer todos los factores que influyen en el comportamiento de la moto y, por tanto, la posición del piloto es uno de ellos», afirma Sebastian Risse, director técnico de KTM en MotoGP. «Con el análisis de vídeo cuentas con muchas herramientas, pero no dispones de una señal de vídeo todo el tiempo».

Los fabricantes ya invierten mucho tiempo y dinero en el análisis de vídeo. Algunos emplean a su propio cámara, que se coloca a pie de pista y filma las motos en todas las fases -frenada, curva, aceleración- para luego utilizar un software especial para superponer diferentes motos y pilotos, siempre en busca de nuevos conocimientos y pequeñas mejoras.

«Los sensores en los pilotos podrían suponer una gran diferencia», afirma Cristian Gabarrini, jefe de equipo de Pecco Bagnaia. «Sería muy interesante conocer exactamente cómo se mueve el piloto sobre la moto».

«También sería muy interesante conocer la presión que ejercen los pilotos sobre el manillar y los estribos. Porque a lo mejor un piloto está en la misma posición que otro, pero ejerce una presión distinta sobre el reposapiés en una curva determinada».

«En la F1 sabes dónde está el piloto», apunta el jefe de mecánicos del piloto de Aprilia Aleix Espargaró, Antonio Jiménez. «En MotoGP los pilotos se mueven por todas partes, así que seguro que, si pudiéramos ver cómo el piloto cambia el centro de gravedad dinámico de la moto, sería desde luego muy importante».

Empresas como OptiTrack proporcionan sensores corporales para la ciencia del movimiento, mejorando el rendimiento de los atletas, entre otros aspectos. Foto: OptiTrack.

De hecho, en Aprilia ya lo están estudiando.

«Estamos planeando hacer este tipo de cosas porque el punto más difícil al hacer simulaciones por ordenador es simular al piloto como un sistema de control que guía la moto, eso es muy difícil», lamenta el responsable técnico de Aprilia en MotoGP, Romano Albesiano. «Con los datos que tenemos ahora podemos ver dónde están las cargas, pero no sabemos dónde está el piloto y qué tipo de presión está ejerciendo sobre la moto. Desde luego, éste es un punto importante de investigación».

En Ducati, también están en ello.

«Estamos en plena investigación, así que no puedo hablar demasiado de ello», se disculpa Riccardo Savin, ingeniero de chasis y dinámica de Ducati en MotoGP. «Sin embargo, seguro que saber dónde está el piloto y qué está haciendo es muy importante para la dinámica de la máquina, la aerodinámica y también la ergonomía. Conocemos los ángulos de inclinación y las cargas, pero no sabemos dónde está el piloto».

Entonces, ¿cómo funcionaría?

Las ciencias del movimiento humano ya son un aspecto importante en muchos deportes, comenzando desde el propio atletismo hasta cualquier otra disciplina en la que se pueda aplicar. Se implementan sensores en los cuerpos de los atletas para medir cada movimiento, unos datos que se analizan para ayudarles a mejorar su rendimiento. Los sensores son muy precisos, con apenas 0,2 mm de error de medición.

Con ello, los ingenieros de MotoGP sabrían exactamente dónde se encuentran los pilotos sobre sus máquinas y qué movimientos e impulsos están utilizando con el fin de hacerles más rápidos en la pista.

¿Permitirán esta tecnología los responsables del reglamento de MotoGP? En los últimos años, la clase reina se ha mostrado muy abierta a ciertas direcciones de desarrollo, como la aerodinámica, mientras que ha cerrado otras vías, como la de la electrónica.

En último término, nadie duda que esta tecnología permitiría a acceder a una gran cantidad de información que ayudaría a los ingenieros a diseñar mejores motos de calle, por lo que sería lógico que se permitiera.

¿Y si no fuera así?

«Si no se nos permite competir con ella, podríamos seguir utilizándola en test privados», concluye Albesiano.

Puedes acceder al artículo original en inglés en este enlace.

Foto de apertura: Brad Binder inclina a la derecha mientras su RC16 se inclina a la izquierda entre los virajes de Lukey Heights y MG Hairpin, en Phillip Island. El registro de datos de la RC16 sabe dónde está la moto, pero no dónde está el piloto. Foto: Red Bull.

cropped-RM.png
Scroll al inicio