MotoGP Valencia 2023: «Valentino me dijo que estuviera tranquilo y entendiera la situación».
Pecco Bagnaia ha retenido su corona en un caótico final de Valencia en el que se han producido numerosas caídas y Di Giannantonio se ha convertido en el primer piloto que pierde un podio debido a las controvertidas normas de presión de los neumáticos.
28 de noviembre de 2023.
Autor: Mat Oxley / Traducción: Venancio Luis Nieto
La verdad es que la emoción no tardaba demasiado en esfumarse. El tan esperado acto final de la batalla por el 75º Campeonato del Mundo de MotoGP/500cc terminaba al comienzo de la tercera vuelta del Gran Premio de Valencia del pasado domingo, cuando el aspirante al título Jorge Martín se vio absorbido por el vacío creado por la montura del favorito al título y líder de la carrera, Pecco Bagnaia, y estuvo a punto de llevárselo por delante, yéndose finalmente largo en la maniobra de evasión.
«Pensé que iba a impactar con él y que tendríamos una gran caída», reconocía más tarde Martín.
El incidente fue un calco de lo ocurrido en Qatar el domingo anterior, cuando Bagnaia se vio absorbido por el vacío de Fabio Di Giannantonio, ganador por primera vez en aquella ocasión, quedando a escasos centímetros de lo que también habría sido una desastrosa colisión.
La ironía consiste en que ya son varios los pilotos de Ducati que han estado a punto de quedar fuera de una carrera precisamente por la tecnología aerodinámica de la marca para la que corren, Ducati, que al mismo tiempo ha transformado completamente la competición en los últimos años.
Bagnaia demostró su clase como piloto unas vueltas más tarde, cediendo el liderato a las KTM oficiales de Brad Binder y Jack Miller. El vigente campeón había comenzado la carrera con una presión muy baja en el neumático delantero, presumiblemente esperando estar en el pelotón que luchaba por el liderato, pero su neumático delantero estaba tan blando que le costaba ir rápido con seguridad, así que aprovechó la estela de las RC16 para calentar su neumático delantero y aumentar la presión, quedando así listo para atacar de nuevo.
Las esperanzas de Martín de hacerse con el título se acabaron en la misma vuelta en la que Binder se puso en cabeza. El español había comenzado la carrera necesitando ganar para tener alguna posibilidad de hacerse con el título, así que sus únicas opciones consistían en ganar o reventar. Rápidamente, se deshizo de Álex Márquez y Maverick Viñales, pero cuando atacó a Marc Márquez en la curva 4, ambos chocaron con resultado del ex campeón por los aires mientras Martín se iba por la grava para terminar con una caída. La partida había terminado.
«Parece que hoy es un día para llorar, un día para olvidar, pero no lo siento así. Siento que es un día para celebrar lo que hemos conseguido como equipo satélite», aseguraba Martín más tarde.
El abandono de Martin liberó a Bagnaia para intentar lo que no pudo hacer el año pasado y lo que soñaba con hacer este año: ganar el título desde escalón más alto del podio.
Binder marcaba un rápido ritmo en cabeza de carrera y en el garaje de KTM buscaban su primer doblete para completar la mejor temporada de su historia en MotoGP, pero a en el ecuador de la prueba Bagnaia recuperó el ritmo y comenzó a rascar décima a décima.
Finalmente, Binder y Miller le ahorraron a Pecco el esfuerzo de luchar por la victoria. En la vuelta 14 de las 23 Binder estuvo a punto de perder el liderato en la complicada curva 10 -escenario de varias caídas durante el fin de semana-, y solo pudo salvar la situación yéndose largo en la zona de long lap, algo que le relegaba a la sexta posición para dejar a Miller en cabeza.
Por su parte, Miller llevaba cinco vueltas como líder, trabajando en un final de ensueño para su temporada de debut con KTM, cuando cayó en la curva 10 después de perder la adherencia en el tren delantero, acabando por los suelos a gran velocidad.
Pero, ¿por qué tantas caídas en la curva 10? Se trata de un viraje de derechas a gran velocidad que llega después de tres curvas a izquierdas. Los pilotos lo atacan a fondo y sin tocar apenas el freno delantero para que la moto no se balancee hacia delante y sobrecargue el neumático delantero.
Por lo tanto, el agarre delantero es escaso, sobre todo cuando la carrera se celebra a finales de noviembre y empieza a las 15:00 horas, cuando el sol otoñal ya está bajando y la temperatura ambiente está cayendo en picado, por lo que a mitad de carrera la temperatura del neumático delantero estaba en un punto crítico.
¿Por qué había comenzado la carrera una hora más tarde de lo habitual? Pues para evitar coincidir con la carrera de Fórmula Uno de Max Verstappen en Abu Dabi.
Miller, como siempre, combatió con humor su decepción por la caída.
«Iba fumándome un puro porque pensaba que ya estaba todo hecho, pero, como siempre hace esta categoría, ha vuelto a enseñarme que cualquier cosa puede pasar», confesaba el australiano. «Rodaba con Brad, que estaba imprimiendo un buen ritmo, y entonces tuvo el susto y yo pensé: “Bueno, ahora me toca hacerlo a mí solo”».
«Me sentía bien, pero he comenzado a tener algunos sustos en las curvas de derechas, tal vez porque la parte delantera se estaba enfriando sin el rebufo de Brad, así que pensaba: “en fin, tengo que tener cuidado”. Tenía buenas sensaciones en la curva 4 [otra de las pocas curvas a derechas de Valencia], así que podía seguir tirando para elevar algo más de temperatura en el neumático delantero.
«Entonces llegó el cambio de dirección de la curva 10 a la 11 y, tan pronto como me salí -ni siquiera llegué a accionar los frenos-, la moto desapareció de debajo de mí. Entonces me he echado a llorar. Me había esforzado mucho, nos habíamos dejado la piel todo el año y podría haber sido una forma muy dulce de acabar».
Entonces la cabeza de carrera pasó a manos de Bagnaia, que se quedaba sin rebufo para calentar su neumático delantero mientras la pista se enfriaba por momentos, por lo que también estaba en la cuerda floja.
«En las últimas cinco vueltas empecé a sentir frío sobre la moto y temía por el agarre del neumático delantero», confesaba tras la carrera.
Al mismo tiempo le surgía otra preocupación con la goma delantera. «Estaba un poco asustado porque sabía lo fácil que era ir bajo presión y ser penalizado, ya que había tenido una advertencia en Malasia», añadía.
Una vez que Bagnaia estuvo delante, sus tiempos por vuelta aumentaron ligeramente, pero entonces apareció el compañero de equipo de Martin, Johann Zarco, así que Pecco tuvo que aumentar el ritmo pasando de puntillas por la susodicha cuerda floja.
Para colmo, también apareció el ganador de Qatar, Fabio Di Giannantonio, mostrando una vez más una asombrosa velocidad. Remontó desde la décima posición al final de la primera vuelta hasta pasar a Zarco en la curva 4 de la penúltima. En la última se echaba encima de Bagnaia, pero ya sin distancia suficiente de carrera para lanzar su ataque. Su compatriota defendió su trazada y todavía llegó a la bandera a cuadros con 1,7 segundos de ventaja.
«A mitad de carrera me estaba costando mucho, pero luego imprimí un buen ritmo y empecé a oler la victoria», contaba Di Giannantonio tras su tercer podio en cinco carreras. «Llegué a la cabeza y lo intenté todo con Pecco, pero él es campeón del mundo porque hace unas magníficas trazadas defensivas. Para ser sincero, era mejor que yo».
Di Giannantonio se empleó a fondo en las curvas 4 y 11, y podría haber intentado una embestida final en la última curva de no ser por algo que había sucedido precisamente allí durante la carrera.
«Había tenido un gran susto en el mismo sitio, así que siempre llegaba a ese punto cagado de miedo», confesaba mientras se reía.
Sin embargo, a Di Giannantonio se le quitaron las ganas de reír una hora y media más tarde, cuando le comunicaron que había infringido la temida nueva norma de presión de neumáticos. Había estado por debajo del mínimo de 1,88 bares durante más de la mitad de la carrera. Y como era su segunda infracción -también había estado por debajo en la carrera al sprint del sábado-, se le impuso una penalización de tres segundos que le relegó a la cuarta posición en favor de Binder.
La sanción a Di Giannantonio le ha costado el dudoso honor de ser el primer piloto en perder un podio debido a la nueva norma.
Desde que la regla de la presión se aplicó por primera vez en el GP de Austria de agosto (existe desde 2014), un total de 19 pilotos han estado bajo la presión mínima. El año que viene, el incumplimiento de esta norma se castigará con la descalificación inmediata, así que no hace falta ser un genio para ver el efecto que podría tener en el desenlace del campeonato en 2024.
Todo el mundo lo sabe, pero parece que solo los pilotos se quejan de esta situación.
«En la comisión de seguridad del viernes tratamos este tema», contaba Aleix Espargaró. El piloto de Aprilia acabó octavo cojeando, todavía dolorido por su caída en la carrera al sprint de Qatar. «Presionamos a Carlos [Ezpeleta, director deportivo de Dorna]. “No se trata de Michelin, se trata del campeonato”, es lo que le transmitimos».
«Esta norma va a arruinar el campeonato y las normas las hace el campeonato, no las marcas, así que le pedimos a Carlos que nos proteja porque con esta regla la clasificación de 2024 se basará en las penalizaciones, al 100%. Si una penalización decide el campeonato, será peor que lo que yo le hice a [Franco] Morbidelli en Qatar». (Espargaró se refería al incidente en el que golpeó el casco del italiano durante los entrenamientos en Lusail).
Cambiando de tema, el éxito de Bagnaia en la defensa de su corona convierte al italiano de 26 años en miembro de un ilustre club. En los 75 años del Campeonato del Mundo, es el decimotercer piloto que gana dos títulos consecutivos en la categoría reina tras Geoff Duke, John Surtees, Mike Hailwood, Giacomo Agostini, Phil Read, Barry Sheene, «King» Kenny Roberts, Eddie Lawson, Wayne Rainey, Mick Doohan, Valentino Rossi y Marc Márquez.
Sin duda, ha entrado a formar parte del Olimpo de los Dioses.
Bagnaia no hace mucho ruido. No da la nota y se lleva igualmente las victorias. Se dedica a su trabajo sin pensar en los demás, con sigilo y concentrado: va aumentando constantemente su velocidad a lo largo del fin de semana de competición, por lo que a menudo parece estar fuera de juego el viernes, aunque el domingo por la tarde termina empapando a su equipo con el espumoso proseco desde el podio.
Es lo contrario de muchos pilotos de motos: tranquilo, un poco tímido, educado y todo un caballero.
La victoria del domingo – que culmina un año que ha traído a Ducati su segundo campeonato consecutivo de pilotos de MotoGP y el cuarto título consecutivo de constructores – hizo tan feliz al mago de la ingeniería de Ducati Corse Gigi Dall’Igna que incluso se puso una peluca en rojo ‘Ducati’ para celebrarlo.
Y no nos equivoquemos, el de 2023 ha sido el campeonato más duro de la historia de la categoría reina: más carreras que nunca, 40 en total, y más lesiones que nunca. De hecho, el número de carreras dominicales perdidas por lesión ha sido TRES veces mayor que en 2022, por lo que el mero hecho de terminar la temporada de una pieza constituye toda una proeza.
Incluso siendo un piloto tranquilo y sereno, Bagnaia estuvo a punto de no conseguirlo. Cuando se cayó en la salida del GP de Cataluña de septiembre y fue arrollado por otra moto, parecía que sus opciones en el campeonato podían haberse acabado.
«Después de Barcelona lo pasé muy mal. Mi problema entonces era pilotar la moto porque tenía muchos dolores», aclaraba.
Y su defensa del título tampoco había comenzado bien.
«Este año he dado un gran paso adelante para estar más tranquilo en algunas situaciones, intentando seguir aprendiendo de mis errores [de 2022], pero en la segunda y tercera carreras cometí esos mismos errores al quedar fuera por caídas. Cada año forma parte de un proceso para mejorar».
El único error de Bagnaia en Valencia fue elegir el neumático equivocado para la carrera sprint del sábado, en la que terminó quinto. Corrió con el compuesto medio a pesar del consejo de su mentor Valentino Rossi de utilizar el blando.
«Valentino me preguntó muchas veces ayer por qué había elegido el medio y yo me preguntaba lo mismo. Hoy solo me ha dicho que estuviera tranquilo y supiera leer la situación», añadía el domingo.
Al final todo salió bien, Bagnaia terminó su quinta temporada en MotoGP con siete victorias en GP y tres en las carreras al sprint, frente a los cuatro GP y ocho victorias al sprint de Martín.
«La sensación es increíble, me siento al máximo nivel de felicidad en estos momentos», añadía el doble campeón.
El año pasado Bagnaia luchó por el título con Fabio Quartararo y Yamaha, remontando una desventaja de 91 puntos gracias en parte a la superioridad de su Ducati.
Este año ha luchado con un rival súper agresivo con idéntica montura y ambos pilotos han podido examinar los datos del otro para mejorar su rendimiento. Ni a Bagnaia ni a Martín les gusta que el otro le espíe de esta forma, pero así es como trabaja Ducati y es algo que deben aceptar.
Otros dos pilotos de Ducati que compartirán datos el próximo año odiarán más aún esa situación. Marc Márquez y Marco Bezzecchi se encontraron en la primera vuelta de la carrera del domingo, cuando Márquez hizo un movimiento brusco que terminó con la caída de Bezzecchi, que estaba más que furioso.
«Me golpeó en la espalda y me hizo caer», aseguraba Bezzecchi, que ha terminado el año tercero en la general. «Fue algo muy sucio, pero él es Márquez, así que nadie hace nada al respecto. ¡Cuando haces que otro piloto se caiga, ¡te mereces al menos una maldita penalización!»
Inevitablemente, Márquez veía las cosas de otra forma.
«No perderé mucho tiempo con este piloto porque durante esta temporada ya me ha sacado de la pista muchas veces», dijo. «Es lo normal. Yo estaba por dentro y él intentó mantener su trazada, pero si vas por fuera terminarás teniendo un problema si el piloto por el interior mantiene su velocidad».
El seis veces campeón de MotoGP vivió un fin de semana de montaña rusa, 11 años después de comenzar su carrera con Repsol Honda en los test posteriores al GP de Valencia de 2012. Este fin de semana no terminó la carrera GP, pero sí logró un impresionante tercer puesto en la carrera al sprint, su segundo podio en las carreras cortas de este año.
-«He llorado mucho en el garaje con mis técnicos, pero estoy feliz y orgulloso de ellos»-. Marc Márquez
«Este fin de semana ha sido emocionalmente más duro de lo que esperaba», confesaba. «Ayer fue muy duro. Cuando ves llorando a todos, a los grandes jefes japoneses e incluso a Alberto [Puig, el duro director del equipo Repsol Honda], no es fácil. He llorado mucho en el garaje con mis técnicos, pero estoy feliz y orgulloso de ellos».
En los test de postemporada de este martes en Valencia, Márquez habrá iniciado su esperada aventura con Ducati y Gresini junto a su hermano Álex. Ahora mismo solo tiene una cosa en la cabeza.
«Bagnaia ha sido súper rápido, así que estoy deseando analizar sus datos y saber qué está haciendo porque Martín y él son los más rápidos en la pista».
«Parece que cualquier piloto puede ser rápido con una Ducati en un momento dado, pero solo Pecco y Martín han sido capaces de mantener esa consistencia durante todo el campeonato. Será interesante analizarlo. En el pasado, cuando los pilotos llegaban a Honda, intentaban copiar mi estilo, así que tal vez sea hora de hacer lo contrario y tratar de entender qué están haciendo los demás con esa moto».
La temporada 2024 de MotoGP ha comenzado este 28 de noviembre de 2023…
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Foto de apertura: Rossi y Bagnaia celebran el título de MotoGP en Valencia por segundo año consecutivo. Valentino ha constituido un apoyo fundamental en el ascenso de Pecco hasta la cima. Foto: Dorna/MotoGP