Lo que le espera a Márquez y a Mir
El equipo Repsol Honda parece volver a contar con un nuevo “Dream Team”. Sin embargo, tras el último test de pretemporada en Portugal, la marca japonesa afronta una nueva campaña en su peor crisis de resultados desde la creación de la clase reina de MotoGP. El suyo no será un camino de rosas.
13 de marzo de 2023
Texto: Antonio Ramos/ Fotos: Repsol Media
Marc Márquez y Joan Mir suman diez títulos mundiales, casi un centenar de victorias, cerca de doscientos podios y nada menos que 93 pole position, así como 82 vueltas rápidas en carrera. Al mismo tiempo, si continúa la tendencia de las últimas temporadas, estos impresionantes números podrían encontrar serias dificultades para seguir aumentando en la campaña de 2023.
Tras materializarse la unión entre la petrolera española Repsol y el histórico equipo oficial de Honda en aquella lejana temporada de 1995, no han sido pocos los años que ha conseguido reunir a dos de los mejores pilotos de la parrilla como puntas de lanza de la escudería hispano nipona. Y es que, actualmente, el equipo Repsol Honda contabiliza el cincuenta por ciento de los campeones en el palmarés de la categoría reina. Pero, ahora, nada de esto servirá para contener el avance de Ducati, que de nuevo este año se postula como la marca favorita.
Si nos remontamos al pasado buscando los malos momentos que ha atravesado el Repsol Honda Team, ninguna sequía de resultados ha sido tan abrupta como la que llevamos viviendo desde 2020. Al mismo tiempo, se viene observando un curioso patrón que se repite y en el que Honda termina perdiendo por una u otra causa al mejor piloto de la parrilla.
A pesar del merecido título de Álex Crivillé en 1999, el decisivo accidente del legendario Mick Doohan unos meses antes de coronarse campeón el español, junto a la débil defensa de éste, sumió al equipo oficial de Honda en una crisis de resultados que sólo terminó con la llegada de Valentino Rossi a lo más alto del podio de la antigua clase reina de 500 con un equipo satélite fuertemente apoyado por la fábrica.
El paso de Valentino al equipo Repsol Honda en el estreno de MotoGP sobre la superlativa RC211V en 2002 trajo consigo dos temporadas de tiránico dominio a cargo del italiano, sumando la colaboración del rápido Tohru Ukawa, que también estuvo en lo alto del podio.
Por el contrario, cuando las desavenencias entre Rossi y HRC acabaron con la ruptura de las partes, el italiano partió rumbo a Yamaha en busca de nuevos retos y el rendimiento de Honda quedó condicionado hasta tal punto que el honor de la marca tuvo que ser defendido por el español Sete Gibernau; otra vez desde un equipo satélite. Pero el título no volvió hasta el inesperado y fantástico campeonato logrado por el inolvidable Nicky Hayden en 2006.
En la llegada de la era MotoGP de los 800 centímetros cúbicos nació la nueva RC212V, una compacta V4 en la que se desestimó el esquema cinco cilindros en V de la RC211V porque el reglamento penalizaba su peso mínimo frente a las máquinas tetracilíndricas. HRC contó entonces con el propio Hayden y Dani Pedrosa, pero, si bien el español lograba ganar carreras, el título sólo llegó cinco años después, en 2011, con la llegada del australiano Casey Stoner.
Una vez recuperado el trofeo, el equipo Repsol Honda tuvo que afrontar la prematura retirada de Stoner debido a la mezcla de una misteriosa indisposición física con las circunstancias personales del piloto, pero, al menos en esta ocasión, el recambio llegó inmediatamente después y con inmejorables resultados por la entrada en escena del prometedor Marc Márquez.
El nuevo chico de oro de HRC trajo consigo la etapa de mayor éxito del fabricante japonés en la clase reina de MotoGP. La combinación de un piloto de extraordinario talento y la probada base mecánica con que contaba Honda en el paso de los 800 a los 1.000 cc a partir de 2012 resultó sencillamente imbatible.
Sí, es cierto que HRC perdió el título de 2015, pero no lo es menos que lo recuperó al año siguiente en el estreno de los neumáticos Michelin y la electrónica común de Magneti Marelli ganando la corona de forma consecutiva hasta la campaña de 2019; aunque esto último también tiene importantes matices.
"Si pudieras elegir, ¿preferirías tener la mejor moto de la parrilla o por el contrario preferirías contar con el mejor piloto y ganar el campeonato incluso a pesar de no contar con la mejor moto?"
Mientras todo esto ocurría, sin embargo, poco a poco comenzaban a trascender los problemas de comportamiento en los que iba derivando el desarrollo de la RC213V. Para experimentados pilotos satélite de Honda, como Cal Crutchlow, la máquina japonesa resultaba cada día menos predecible, especialmente en el tren delantero y por la brusquedad de la respuesta motriz. Aun así, el título acababa cada año de nuevo en las vitrinas de Honda gracias al inigualable talento de Márquez.
Existe una curiosa pregunta que se podría formular a cualquier fabricante presente en la parrilla de MotoGP. Sería más o menos la siguiente: «Si pudieras elegir, ¿preferirías tener la mejor moto de la parrilla con la que distintos pilotos tuvieran la oportunidad de ganar, o por el contrario preferirías contar con el mejor piloto y ganar el campeonato incluso a pesar de no contar con la mejor moto?» De alguna forma, voluntaria u obligadamente (a la fuerza ahorcan), HRC se decantó por la segunda opción.
Pero entonces, todo se truncó con la caída y la grave lesión de Márquez en la fatídica primera salida de la temporada 2020. Honda perdió entonces, no sólo a su mejor piloto, sino también al único capaz de ganar carreras con la RC213V.
Desde entonces, ningún otro piloto de la marca japonesa, salvo el propio Marc en 2021, ha conseguido domar el agrio carácter de la RC213V y ya no hablemos de ganar una sola carrera. La marca del ala dorada se encuentra así en su más larga travesía en el desierto. Una situación de la que intenta de nuevo recuperarse este año con el sonado y glamuroso dúo formado por Márquez y Mir.
Para lograr su objetivo HRC cuenta con un recuperado Marc después del sufrimiento desmesurado de estas últimas tres temporadas tras pasar por cuatro operaciones en el húmero derecho y dos episodios de diplopía, tal como se cuenta en el documental All-In recientemente estrenado. Por su parte, Joan Mir, que fue capaz de devolver veinte años más tarde el título a Suzuki, aparece en garaje de Repsol Honda como uno de los pilotos más regulares y constantes de la parrilla.
Como se ha visto en los test oficiales de pretemporada, primero en el circuito de Sepang y después en el de Algarve, la Honda continúa sin estar a la altura de sus rivales. Realmente, ninguna marca ha sido capaz de parar a las Ducati que coparon siete de los diez primeros puestos en ambos test, excepto Aprilia y el talento de Fabio Quartararo con la Yamaha, que, con una moto igual o más difícil incluso que la Honda, ha sido capaz de acabar tercero en las listas de los mejores tiempos en Portimao.
Márquez no pudo pasar de la décima posición en el primer test y de la decimocuarta en el segundo. Por su parte, el mallorquín se ha tenido que contentar con el duodécimo y decimotercer mejor tiempo, respectivamente.
Está claro que los test no son más que eso, simples test que sirven para probar muchos aspectos nuevos de la moto y ritmos de carrera: lo que no deja por otra parte de tener su importancia. En menos de quince días el Mundial 2023 arranca en el mismo circuito del Algarve y, si en lugar de un test se hubiera tratado de un Gran Premio, los pilotos del equipo Repsol Honda apenas hubieran sumado una ridícula porción de puntos respecto al total en juego.
El pasado 22 de febrero se presentó en Madrid la nueva Honda RC213V, por cierto, sin cambiar apenas un año más su aspecto externo y con más apéndices aerodinámicos que nunca. Allí también estuvo presente el director de HRC, Tetsushiro Kuwata, lo que confirma que la temporada que está a la vuelta de la esquina se postula como una de las más importantes de la historia para los japoneses.
Marc declaraba entonces: «Lo que debe aportar Joan a un equipo como el Repsol Honda es fácil: si no gana un piloto que tiene que ganar, tiene que hacerlo el otro». Habrá que comprobar si Joan Mir es capaz de gestionar la presión y no sucumbir en el intento por estar en un equipo históricamente ganador; tal como le ha ocurrido a otros en el pasado reciente.
Joan Mir, por su parte, comentó: «Ser compañero de Marc es la mejor manera de medirte a ti mismo, porque te comparas con el mejor». Haber sido en 2017 el mejor campeón de la categoría de Moto3 con un récord de puntos que se mantiene hasta la fecha, no puede ocultar el hecho de que Mir sólo ha vuelto a subir a lo más alto del podio en una única ocasión en los últimos cinco años y medio. No obstante, su punto fuerte en la consecución del título de MotoGP en 2020 estuvo en la regularidad, un aspecto que volverá a cobrar suma importancia en el novedoso escenario de las llamadas Sprint Races de 2023.
Aun sí, las miradas estarán puestas en Márquez que, por fin, parece haber superado la odisea que ha vivido desde el GP de España en 2020. El catalán, aunque descontento con Honda, se muestra ambicioso y capaz de volver a la senda del triunfo si dispone del material para ello. Lo que todos saben es que, si alguien es capaz de conseguirlo, ése es el piloto del número 93.
Por lo visto hasta el momento, no hace falta disponer de una bola de cristal para adivinar que Honda tampoco ha conseguido dar ese esperado paso hacia delante esta pretemporada, y que, cada vez, parece encontrarse más lejos del imperio que viene forjando Ducati en la clase reina de MotoGP. Recuperar el nivel de rendimiento de las Ducati será el gran desafío de Honda que tienen por delante Marc Márquez y Joan Mir en 2023.