MotoGP Malasia 2025: Álex Márquez hace historia
Los Márquez ya son los primeros hermanos campeón y subcampeón en ocho décadas de la clase reina de MotoGP, pero el fin de semana de Sepang no fue precisamente un camino de rosas para Álex.
27 de octubre de 2025.
Autor: Mat Oxley / Traductor: Venancio Luis Nieto
Después de veinte carreras de MotoGP disputadas este año, catorce de ellas han tenido como ganador a alguno de los hermanos Márquez. Marc y Alex, se han confirmado finalmente como campeón y subcampeón del Mundial 2025. Así se escribió esta historia en Sepang.
La victoria dominical de Álex fue la tercera de un año en el que por fin ha demostrado la fuerza de su talento. Álex no es Marc, pero es tan bueno como cualquiera en la parrilla por detrás de su hermano, de Fabio Quartararo y de Pedro Acosta.
El piloto español, de 29 años, se aseguraba el subcampeonato con su segundo puesto en la Sprint del sábado, después del cual se le preguntó por el significado histórico del doblete de la familia.
«Cuando estás viviendo un momento así es difícil creérselo… es extraño», confesaba. «Seguro que dentro de diez años nos sentaremos en el sofá con una gran sonrisa y una buena cerveza en la mano. Será bonito.
No podemos pedir más. Hemos disfrutado cada momento este año: muchas veces primero y segundo, muchas veces en el podio. Es una locura. Hay que saborearlo, porque podría ser un momento único en nuestras vidas.
En Japón [donde Marc aseguró el título], él me dijo: “Ven a la celebración”, pero le respondí: “No, tengo que rematar mi misión”. Ahora sí, toca hacer una gran fiesta, junto a nuestra familia y nuestra gente».
El equipo Gresini de Alex firmaba el fin de semana perfecto: segundo en el campeonato de pilotos, campeón entre los equipos independientes y su compañero Fermín Aldeguer, mejor debutante del año. Una hazaña asombrosa para la escudería fundada por el desaparecido Fausto Gresini, dos veces campeón del mundo de 125cc en los años ochenta.
El menor de los Márquez no lo tuvo fácil en Malasia: tuvo dos caídas el viernes y se lesionó el cuello. Por este motivo en la Sprint se sintió demasiado rígido, tanto física y como mentalmente.
«Me dolía el cuello y no podía pilotar a gusto, estaba demasiado nervioso [por asegurar su posición en el campeonato] y demasiado rígido sobre la moto, así que encima eso no ayudaba a que la moto girara ni a levantarla. Mañana podré correr sin miedo a caerme y trataré de disfrutar».
Después de ser derribado en la primera vuelta de Indonesia, este año no hemos podido ver a Marc desatado, corriendo sin pensar en los puntos, pero este domingo sí hemos podido ver a Álex compitiendo ya sin presión alguna.
En carrera, salió tercero, adelantó a Acosta tres curvas más tarde y repitió la maniobra sobre Pecco Bagnaia en la siguiente vuelta, en la misma curva. Y ahí se terminó la lucha por la victoria para sus rivales.
«Ayer pensaba demasiado en cerrar el subcampeonato, así que no ataqué a Pecco cuando debía», explicaba más tarde.
Fuente vídeo: DAZN España on X
«Hoy he sido más listo con el plan: atacar a Pedro en la primera vuelta y a Pecco en la segunda, y luego gestionar los neumáticos hasta el final. Ha sido una carrera casi perfecta. El plan era no forzar las gomas, porque, si no, lo pagas más tarde. He sido muy suave con el gas, pero el neumático delantero era difícil de controlar, con mucha sensación de cerrarse [pérdida del tren delantero]».
El asfalto de Sepang ha estado especialmente resbaladizo en esta ocasión, con los pilotos luchando por mantener la tracción incluso en sexta velocidad.
Bagnaia veía cómo Acosta le superaba brevemente en las primeras vueltas, pero luego mantenía a raya al piloto de KTM, con Márquez nunca a más de nueve décimas por delante. Nadie sabe qué habría pasado en las últimas vueltas, porque Bagnaia sufrió un pinchazo en el neumático trasero.
«Comencé a perder rendimiento vuelta a vuelta», explicaba el italiano. «En los datos vimos que tuve el pinchazo en la vuelta 12. Hice cinco vueltas más sin saber por qué patinaba tanto, sin poder controlar la frenada y yéndome largo».
Bagnaia entraba en el pitlane en la vuelta 18 de las 20, seis después de haber cedido la segunda posición a Acosta.
Acosta había exprimido su RC16 al límite para mantenerse a la estela de la Ducati de Bagnaia, después de que su equipo solucionara los problemas de degradación de las gomas que le habían arruinado la Sprint. Terminó la carrera a diez vueltas del sábado a cinco segundos del ganador Bagnaia, y la del domingo, de veinte vueltas, a 2,6 segundos de Márquez.
«La gestión de neumáticos es bastante dura para nosotros», confesaba Acosta. «Álex tenía un poco más de ritmo que Pecco y yo al principio. Luego pude más o menos igualar sus tiempos y por un momento pensé en alcanzarlo, pero ya estaba demasiado lejos».
Acosta es ahora un hombre distinto: sumó cero podios en las once primeras carreras y ha logrado cuatro en las últimas nueve. Las mejoras en su moto han ayudado, pero el mayor cambio ha sido mental: centrarse en hacerlo lo mejor posible, en lugar de suspirar por una Ducati.
El hombre más feliz del podio era probablemente Joan Mir, con la Honda, que pilotaba como un demonio para remontar desde el séptimo puesto al final de la primera vuelta.
Era el segundo podio del equipo oficial -y de Mir- desde la marcha de Márquez a finales de 2023, así que lo celebraron como si fuera una victoria.
Honda ha atravesado sus años más difíciles en la clase reina del motociclismo (exceptuando la época de NR500 experimental de finales de los setenta y comienzos de los ochenta) y ahora comienzan a ver la luz al final del túnel. Aun así, la RC213V no es todavía lo bastante buena como para ganar en circunstancias normales.
«Tenemos que caminar antes de correr», aseguraba Mir, que había tenido una caída en la Sprint mientras peleaba por el ‘top 3’. «Acabamos en el podio o por los suelos. Tenemos que trabajar en la moto para hacerla más estable y mejorar el agarre, que sea un poco más fácil de pilotar porque, con una moto que te exige el 150% en cada vuelta, es muy fácil cometer un error. Es duro, porque cada vez que alcanzas un nuevo nivel, resulta más difícil seguir mejorando».
Quartararo, con la Yamaha, protagonizó otra heroica carrera, a apenas unas décimas del cuarto clasificado, Franco Morbidelli. El francés estaba satisfecho: como siempre, había exprimido la YZR-M1 todo y más.
Su preocupación era el ritmo de la nueva Yamaha V4, pilotada por el probador Augusto Fernández, que terminó último (solo por delante de Miguel Oliveira, de Pramac, que se reincorporó tras una caída), rodando a más de dos segundos por vuelta del ritmo de cabeza.
Fernández volverá a correr con la moto en la cita final del mes que viene en Valencia. Si el motor y el chasis no han mejorado para entonces, será motivo de seria preocupación en Yamaha, donde ya se oyen rumores de que la moto podría no estar lista para el inicio de la temporada 2026.
Por supuesto, este no habría sido un fin de semana completo si no hubieran aparecido nuevos interrogantes en torno a la Ducati GP25..
Fuente vídeo: DAZN España on X
Bagnaia no sumó ni un punto en el GP de San Marino, hizo pleno en Japón, volvió a quedarse a cero en Indonesia y Australia, y luego se ha hecho con la pole y la victoria Sprint de Malasia. El domingo habría subido al podio si no llega a tener el mencionado pinchazo.
Incluso en Ducati admiten estar desconcertados por esta montaña rusa de resultados. Y es que en cuatro décadas cubriendo MotoGP, yo mismo tampoco había visto un piloto de primer nivel con resultados tan irregulares.
«Sinceramente, no soy bueno adaptándome a lo que no me gusta», reconocía Bagnaia el sábado. «Ese es mi punto débil».
De hecho, lo ha venido diciendo toda la temporada, en la que su compañero Marc ha sido capaz de dominar gracias a su sensibilidad sobrenatural con el neumático delantero, mientras Bagnaia trataba de mejorar su propio feeling con la moto.
Bagnaia reveló un nuevo dato en Sepang: su GP25 empeoró tras el parón veraniego, presumiblemente porque Ducati introdujo un cambio teóricamente para mejorar la moto, pero que fue en la dirección equivocada. Sus clasificaciones empeoraron y eso comprometió sus carreras.
Excepto en Motegi y Sepang…
«Estoy en un aprieto, y ellos [su equipo] también, intentando entender la situación», añadía el sábado.
La buena noticia es que Bagnaia cree que Ducati está empezando a progresar con sus motos. Habrá que ver si su curva ascendente en Sepang continúa en Portugal y Valencia.
Lo más curioso de todo es que Bagnaia ganó la Sprint del sábado sin que funcionara su dispositivo de altura trasero. Ducati nos había dicho que la diferencia entre su querida GP24 y la GP25 estaba en esos dispositivos (aunque muchos creen que la verdadera diferencia está en el motor), así que esto solo añadió mayor confusión a la cuestión.
«Mi dispositivo de altura trasero no funcionaba en la Sprint», explicaba. «Al principio me asusté, pero luego miraba los tiempos y estaba siendo rapidísimo. El nivel de agarre aquí es muy bajo, lo que da más movimiento al amortiguador y más carga al tren trasero. En otros circuitos, donde hay más agarre, aceleras mucho menos sin el dispositivo».
En realidad, es justo al revés: cuanto más agarre, más carga puede aplicar el piloto al neumático trasero, y, por tanto, mayor recorrido hace la suspensión. Habrá que investigar este asunto más a fondo en las últimas carreras…
Como siempre, será cuestión de seguir curioseando.
Puedes acceder al artículo original en inglés en este enlace.
Pie de foto de apertura: Álex gana su tercera carrera de MotoGP, un día después de asegurarse el subcampeonato en la Sprint de Sepang. Foto: Michelin