MotoGP Australia 2025: Fernández, el eterno talento desaprovechado por fin logra su objetivo

¿Quién es Raúl Fernández, el ganador Phillip Island el pasado fin de semana, y por qué han sido tan complicadas las cuatro temporadas que ha disputado hasta ahora en MotoGP?

21 de octubre de 2025.

Autor: Mat Oxley

Cuando Raúl Fernández dio el salto a MotoGP en 2022, muchos en el paddock (incluido, sospecho, el propio piloto) pensaban que podía ser el nuevo Marc Márquez. Al fin y al cabo, la temporada anterior había batido los récords de victorias y podios de Márquez como debutante en Moto2.

El rendimiento de Fernández en 2021 con el equipo Red Bull KTM de Aki Ajo sugería sin duda que era otro piloto especial, porque el salto de una Moto3 (60 caballos, 80 kilos y neumáticos estrechos) a una Moto2 (140 caballos, 150 kilos y neumáticos anchos) es tan grande que ha hecho tropezar a muchos campeones de Moto3.

Danny Kent, Lorenzo Dalla Porta, Izan Guevara y Jaume Masià desaparecieron sin dejar rastro al subir a Moto2. Y por eso las Moto3 cambiarán pronto de los monocilíndricos de 250 cc a los bicilíndricos de 700 cc con el fin de reducir la diferencia entre ambas categorías.

Así las cosas, las ocho victorias y cuatro podios adicionales de Fernández en Moto2 eran una buena señal.

El propio piloto también parecía pensarlo. Por aquel entonces desprendía auténtica arrogancia. La arrogancia no es algo malo en un piloto de motociclismo; de hecho, no se puede triunfar sin ella, aunque se mantenga bajo control sin exhibirla abiertamente.

Con 21 años, quizá pensó que las cosas en MotoGP le saldrían solas. Estaba claro que tenía talento, pero el talento no es el factor decisivo que pueda imaginarse, ya que muchos pilotos con mucho talento no han llegado lejos en este deporte: el talento no sirve de nada sin una férrea determinación y una implacable ética de trabajo.

Efectivamente, aunque Fernández había dado un gran salto con el que había evitado el abismo entre Moto3 y Moto2, tuvo problemas cuando se subió a una MotoGP, la KTM RC16 del equipo Tech3. En los test de pretemporada de 2022 en Mandalika tuvo una caída tan fuerte que sufrió visibles moretones en la cabeza.

Fernández celebra la victoria con su equipo Trackhouse. Foto: Trackhouse

Sorprendentemente, el equipo médico de MotoGP le permitió seguir rodando. Solo cuando volvió a caerse —«Mis reflejos no estaban bien», confesó—, los médicos le impidieron volver a pista.

Fernández, prácticamente, se rindió tras sus primeras carreras en MotoGP. ¿Por qué? Porque en realidad no quería pilotar una RC16. Quería fichar por el equipo Petronas Yamaha, pero KTM activó una cláusula de su contrato para mantenerlo en sus filas.

La RC16 era menos dócil que la YZR-M1, así que Raúl no tardó en comunicar a sus jefes que se marcharía en 2023, con o sin contrato. La de 2022 fue una temporada de supervivencia, intentando no tener caídas y sin acercarse siquiera al ‘top 10’, terminando 22º en la general. Sus mejores resultados fueron dos duodécimos puestos en Sachsenring y Valencia, donde se quedó a casi un segundo del ritmo del ganador.

El asiento de Petronas Yamaha se convirtió en una Aprilia RNF cuando el jefe del equipo, Razlan Razali, cambió de motos —de la sufrida YZR-M1 a la emergente RS-GP—. Los resultados de Fernández mejoraron, al menos un poco. Completó su segundo año en la categoría reina con la 20ª posición, colándose en el ‘top 10’ en contadas ocasiones y cerrando la temporada con una inesperada quinta plaza en Valencia, por delante de Fabio Quartararo, Maverick Viñales, Aleix Espargaró y otros habituales entre los diez primeros.

Después de todo, parecía que quizá sí tenía algo especial; aunque podría ser que, en realidad, no fuera así.

Durante el fin de semana de Valencia trascendió la crisis financiera en la que estaba inmerso el equipo RNF Aprilia —el primer satélite de la marca italiana—, así que el futuro de Fernández para 2024 parecía estar en el aire hasta que un equipo estadounidense de NASCAR, Trackhouse, compró la estructura y salvó la situación.

Sin duda, 2024 debía ser el año en que Fernández demostrara de verdad su talento sobre una MotoGP. Aunque el equipo cambiara de manos, por primera vez tenía continuidad, con misma moto y jefe técnico, Noé Herrera, con quien ya había trabajado en Moto2.

Sin embargo, volvió a rendir por debajo de lo esperado, terminando su tercera temporada en la categoría en 16º lugar, un pobre resultado que puso su continuidad en entredicho.

Fernández en su temporada de debut en Moto2, cuando batió el récord de victorias de Márquez como debutante. Foto: Red Bull

Se salvó gracias a haber brillado esporádicamente, liderando la Sprint de Barcelona y saliendo desde primera línea en Sachsenring, pero no menos a la fe que tenía en él Davide Brivio, director del equipo Trackhouse, y de Massimo Rivola, CEO de Aprilia Racing, que sabían de lo que era capaz tras haberlo observado en pista y analizado sus datos.

Esa confianza llegó acompañada de exigencias, así que el pasado invierno Fernández trabajó más duro que nunca en cuerpo y mente, intensificando su programa físico y trabajando con un psicólogo deportivo para calmarse, controlar su agresividad y evitar errores.

Entonces tuvo una caída el primer día de los test de pretemporada en Sepang, se fracturó un dedo y tuvo que volver a casa para operarse. No era el mejor comienzo para una temporada decisiva.

El historial de lesiones invernales de Fernández es inusual: en los cuatro años que lleva en MotoGP todavía no ha comenzado una sola temporada estando completamente sano. Tras el accidente de Mandalika en 2022, también tuvo fracturas por caídas en Sepang en 2023 y 2024.

Los cinco primeros Grandes Premios de 2025 habían sido mayormente un desastre. Se estaba volviendo a quedar fuera del ‘top 10’: tuvo un abandono en Tailandia, fue 15º en Argentina, 12º en EE. UU., 17º en Qatar y 15º en Jerez, donde rodó a un segundo por vuelta del ritmo ganador.

De nuevo, Fernández sabía que su futuro en MotoGP estaba en peligro.

Su equipo y él cambiaron el rumbo durante el test oficial posterior al GP de España en Jerez, realizando ajustes clave de puesta a punto que quizá habrían llegado antes si no se hubiera lesionado en Sepang. La transformación fue drástica: en los ocho siguientes Grandes Premios sólo terminó fuera del ‘top 10’ en una única ocasión, con un destacado quinto puesto en Brno en el mes de agosto.

El año para olvidar: la temporada de debut de Fernández en MotoGP con KTM. Foto: Red Bull

Tras el parón veraniego, Trackhouse actualizó sus RS-GP 2024 a la última especificación de fábrica, con mejoras en aerodinámica y electrónica, de modo que sus motos quedaron a la altura de las de Marco Bezzecchi.

El impulso final hacia lo ocurrido en Phillip Island comenzó en Motegi, a finales del mes pasado, donde terminó séptimo. En la siguiente cita, Mandalika, logró su primer podio en una Sprint de la categoría reina y lo siguió con un sexto puesto en la carrera principal, a nueve segundos del vencedor.

Finalmente, todo encajó en Phillip Island. La Aprilia rinde más en circuitos fluidos, con lo que Fernández pudo seguir la rueda de Bezzecchi en la Sprint. El italiano también partía como favorito el domingo, pero tenía que cumplir una doble sanción de long lap.

Raúl superó al piloto de KTM Pedro Acosta para hacerse con la segunda posición, y cuando Bezzecchi cumplió la segunda sanción, el español tomó el liderato. A partir de ese momento, rodó de forma impecable hasta el final.

Fuente: X de DAZN España

Algunos dirán que no habría ganado si Bezzecchi no hubiera recibido la penalización, o que no habría ganado si el “rey de Phillip Island”, Marc Márquez, no hubiera estado fuera de combate tras ser derribado por el propio Bezzecchi en la carrera anterior, incidente que motivó su sanción en Australia.

Sin embargo, una victoria es una victoria. Ningún triunfo en MotoGP llega gracias a la suerte, porque la suerte no te coloca ni siquiera en posición de luchar por ganar. Llegar ahí requiere años y años de duro trabajo.

Fernández subió al escalón más alto del podio en Phillip Island gracias no solo a su perseverancia, sino también a la de todo su entorno en Trackhouse y Aprilia.

Ahora debe mantener la cabeza fría y demostrar que no ha sido un hecho aislado. No necesita seguir ganando, solo obtener más resultados consistentes, ya que todavía se encuentra en el proceso de alcanzar la mejor versión de sí mismo. Ojalá haya aprendido de sus errores y conseguido moderar aquella arrogancia del pasado. El tiempo lo dirá.

Puedes acceder al artículo original en inglés en este enlace.

Pie de foto de apertura: Fernández, liderando completamente solo en Phillip Island. Algunos dirán que la victoria le ha caído del cielo, pero no hay carreras fáciles en MotoGP. Foto: MotoGP/Dorna

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